27 March, 2015

Crítica de 'Cenicienta'. El cuento de hadas de nuestro tiempo.

La historia de 'Cenicienta' ya la sabemos, chica triste y desolada por la muerte de sus padres acaba viviendo a los pies de su madrastra mientras esta trata a Cenicienta como una sirvienta, hasta que la joven decide ir a una fiesta que organiza el príncipe del reino. Entonces tocada por la magia y sin que su madrastra se dé cuenta, va a la fiesta gracias a un hada que la otorga un vestido y unos zapatos mágicos. Una vez en la fiesta el príncipe la elige como su esposa pero antes de que pueda llegar a mas Cenicienta sale corriendo dejándose un zapato en el camino pues antes de las doce su magia desaparecerá y todo el mundo la vera con su vestido roto y mugriento que llevaba. A partir de aquí el príncipe decidirá buscar a esa amada chica y para ello decide ir pueblo por pueblo probando a quien le cabe el zapato de la chica, hasta que por fin encuentra a Cenicienta que le revela que ella no es una princesa, sino una pobre desgraciada que vive a las órdenes de su madrastra, por lo que al final acaban casándose.

Kenneth Branagh director de grandes películas como 'Enrique V' o 'Hamlet' es quien ha dirigido este cuento de hadas que realmente tiene muy poco de él, y eso lo saben quiénes han visto su carrera. Pero aun así no importa, la dirección no es nada molesta y es muy correcta, al igual que de correcta es la interpretación de Lily James como Cenicienta. Quien a priori podría interpretarse como una elección errónea del cast y que poco a poco va ganando enteros en el film siendo finalmente una elección correctísima. Es más, Lily James (Downton Abbey) es la película junto a Cate Blanchett (El señor de los Anillos), ambas levantan una película que empieza flojilla con el nacimiento de Ella (su nombre real) y su correspondiente vida agradable y familiar hasta los diez años que es cuando muere su madre y más adelante aparece la estela de la madrastra. A partir de ahí la historia se centra en la desgraciada vida de Cenicienta que acaba aislada en el desván con sus amiguitas las ratitas, unas escenas que vienen muy bien y que su director no ha querido exagerar más de lo adecuado simplemente haciendo como Cenicienta les habla y ellas les corresponden con simples gestos quitando la versión en la que los animalitos hablan.

Tras esta introducción de la desgraciada vida de Cenicienta es cuando aparece el gran príncipe en un encuentro singular y bastante resolutivo en el que el príncipe se presenta como un simple aprendiz que acaba encandilando a la joven y preciosa Cenicienta. Un encuentro amoroso que acaba encandilando a los dos y que tras ello Branagh nos enseña una parte que en pocas ocasiones se ha podido ver, que es la parte del príncipe que también se encuentra semi desolado por la enfermedad de su padre y por el hecho de la obligación de tener que casarse con una princesa y no con una pobre granjera.

Esta parte de la película nos desvela realmente lo interesante de esta historia, que es cuando el príncipe interpretado por Richard Madden (Juego de Tronos) decide organizar una fiesta donde poder encontrar a su amada y asi casarse con ella. En ese momento Cenicienta intenta acudir a la fiesta mientras que su madrastra lo que desea con rabia es que alguna de sus dos hijas se case con el príncipe y así poder conseguir dinero y más poder, lo que eso acarrea no dejar que Cenicienta acuda a la fiesta. Hundida y sin fuerzas de seguir luchando más, la joven muchacha se topa con una viejecilla que resulta ser su hada madrina interpretada por Helena Bohan Carter (Sweeney Todd) que será la encargada de derrochar la gran magia de esta película. Aquí la hada convertirá a una calabaza en un precioso carruaje, a un pato en su conductor, a las ratitas en preciosos caballos blancos y a dos lagartijas en sus sirvientes, para concluir con un hermoso traje para cenicienta, unos zapatos de cristales y un hechizo para su rostro que le servirá para que su madrastra no la reconozca.

Y entonces llego el baile, el momento adorado y más recordado por todos los fans del cuento en el que Cenicienta aparece en la fiesta y comienza a bailar con el príncipe, pero esa parte será mucho mejor que la veías vosotros mismos al igual que su final. Total, tampoco queremos destrozaros un final que acabará finalizando con el camino que durante todo el metraje no cesan en repetirnos una y otra vez; bondad y gentileza reza el film durante sus dos horas de metraje, mensaje que captamos desde el minuto uno pero que constantemente nos están recordando y al final resulta bastante cansino. Total como se suele decir, por que mostrar con palabras si podemos hacerlo con imágenes. Y es ahí donde peca esta película queriendo expresar más con palabras que con actos, algo que habría sido redondo para una película de esta índole y más tratándose de Branagh.

Dicho esto, hablamos de 'Cenicienta' como una adaptación bastante correcta a pesar de ser algo irrelevante para nuestros tiempos que corren, y de una de las películas Disney más aceptables en su tiempo de poco acierto en sus films.


Calificación: 6/10.

'Cenicienta' llegará a los cines el 27 de marzo.

Gracias a Disney por invitarnos a su pase de prensa.



Síguenos en Twitter: @Tituloriginal o en Facebook