31 December, 2006

Las 10 Películas del 2006


A escasas horas de acabar con todos los días del 2006, lanzo desde aquí mi personal e intransferible lista con los 10 Mejores Títulos Del Año. Por supuesto, apelo a motivos personales, a instantes compartidos, a risas complices y también a su calidad. Una lista alternativa a los cientos de listados que nos sacuden estos días y que de algún modo reivindica títulos que han pasado de puntillas y otros que es inevitable reivindicar.


Por riguroso orden de estreno en nuestras salas (010106311206)


EL TIEMPO QUE QUEDA (050106) de François Ozon

BROKEBACK MOUNTAIN: EN TERRENO VEDADO (200106) de Ang Lee

DE LATIR MI CORAZÓN SE HA PARADO (280406) de Jacques Audiard

EN LA CUMBRE (Heights) (280406) de Chris Terrio

UNA HISTORIA DE BROOKLYN (The Squid And The Whale) (230606)

TU VIDA EN 65' (140706) de María Ripoll

LOS CALIENTABANQUILLOS (210706) de Dennis Dugan

PASADO DE VUELTAS (Talladega Nights) (180806) de Adam McKay

HIJOS DE LOS HOMBRES (201006) de Alfonso Cuarón

BORAT (171106) de Larry Charles


Como premio de consolación, he decido mencionar a 5 Finalistas que podrían perfectamente haber estado incluidos en esta lista de diez. Son: Misión Imposible 3 de J.J. Abrahams, Azul Oscuro Casi Negro de Daniel Sánchez Arévalo, Brick de Rian Johnson, Hostel de Eli Roth y Cars de John Lassetter.


Bueno,pues esta es la ilustre lista. Estoy preparado para los insultos pero insisto, este listado es personal e intransferible. Por mil razones que no quiero enumerarte a tí.

Vacaciones



Toca lo de pasar un genial año nuevo 2007.

12 December, 2006

A 1300 Km de California

Puede que la culpa sea de Robert Redford. Estamos en 1980, Ronald Reagan ha ganado sus primeras elecciones y el fantasma de Vietnan comienza a ser un eco lejano en los hogares americanos. Ha acabado la militancia. Jane Fonda empezaría muy pronto ha enseñar aerobic y Michael Cimino comenzaba a cuestionarse su cambio de sexo. La sociedad había asimilado la figura del perdedor. Se había acostumbrado a ver a los ejércitos de veteranos por las calles, en los bares, quemando banderas, pero nunca se había alojado en casa. De puertas para adentro, familias perfectas hacían como si no hubiera ocurrido nada. Los ochenta en Estados Unidos supusieron una vuelta a un feroz conservadurismo, fomentado por el miedo a nuevas y desconocidas enfermedades como el SIDA y por los últimos coletazos del Imperio del Mal, como Reagan denominó a la moribunda URSS. En este marco, se volvió a ensalzar la figura de la Familia como el pilar básico de la sociedad. Familias pluscuamperfectas, al menos de puertas afuera, semilleros del futuro de América. Sin embargo ese marco familiar impecable, de caras sonrientes y fondos idílicos escondía mas de un desperfecto. Robert Redford fue de los primeros en señalar las grietas del excelente mobiliario familiar. De un puñetazo, Redford suicidaba al hijo perfecto en el que sería su debut como director cinematográfico, "Gente Corriente" e ilustraba el fin del sueño americano. Directores como James L.Brooks ("Reencuentro", "La Fuerza Del Cariño"), Robert Benton ("Kramer Vs. Kramer"), Norman Jewison, Jonathan Kaplan, Mike Rydell o Bruce Beresford corroboraron su defunción.
En 1986 Oliver Stone resucitaría el espectro de la Guerra del Vietnan en la que posiblemente sea la mejor película de los ochenta, "Platoon", cerrando de este modo un ciclo e innaugurando un nuevo discurso cinematográfico, apoyado en el anecdotario autobiográfico. El nuevo realismo americano, producto de las familias rotas surgidas de todos los Kramer que se vieron identificados en el film de Robert Benton.
Hijos de esos Kramer, una nueva generación de cineastas etiquetados hoy como "independientes" son los encargados de mostrarnos la nueva familia americana. Un modelo de familia disfuncional, que funciona a pesar de las numerosas averías en sus motores principales y que es capaz de reponerse al desastre.
En esa esperial catastrofista, se ha estrenado este año "Pequeña Miss Sunshine", de los directores Valerie Faris y Jonathan Dayton.


La familia de la pequeña Olive Hoover es perfecta. El padre, Richard Hoover, enseña a inmigrantes, obesas y parados como dejar atrás su pasado como perdedores y conquistar el éxito económico y social en 9 sencillos pasos. La madre, Sheryl, cuida de la familia y bastante hace con no cortarse las venas. El que si ha intentado cortárselas es Frank, el tío gay de Olive y que viene a vivir a casa por prescripción facultativa. Cierra la estampa familiar un hermano con voto de silencio y un abuelo heroinómano. Cuando la pequeña Olive de 7 años le pregunta a su tío durante la cena (pollo congelado y enselada) porqué ha querido quitarse la vida, Frank le asegura que a pesar de tener un estupendo trabajo, de ser la persona que mas sabe de Proust en todo el territorio americano y de tener una vida social satisfactoria, se sentía plenamente desgraciado. En mayor o menor medida todos y cada uno de los miembros de la familia Hoover podrían haber llegado a la misma conclusión. Como en muchos otros títulos, será la realización de un viaje al que se apuntan todos a regañadientes, el vehículo ideal para que cada uno conjure a sus fantasmas particulares y se enfrente a ellos.

Convertido ya en género cinematográfico (las llamadas road movies), el viaje en el cine hereda de la literatura su carácter iniciático y de descubrimiento. A bordo de una destartalada furgoneta amarilla, los Hoover se verán obligados a soportarse los unos a los otros al tiempo que irán tendiendo cables entre ellos conforme recorren los 1300 kilómetros que separan Alburquerque de California.
"Pequeña Miss Sunshine" es una de esas películas que no se quiere permitir el final felíz porque en cierto modo, éste rebajaría su condición transgresora, sin embargo si que puede perfectamente llegar al entendimiento y en algún momento (ese estupendo plano final en el que Richard queda mirando la sábana en la que estaba envuelto el cadáver de su padre en el maletero de la furgoneta) incluso darse el lujo de emocionarse ante ese instante irrepetible que nunca mas volverán a saborear.

Realizada con poco mas de 8 millones de dólares de la sección independiente de la Fox, "Pequeña Miss Sunshine" ha supuesto un pequeño acontencimiento en Estados Unidos. Primero ha tenido que hacer una taquilla estupenda (unos 80 millones de dólares a nivel mundial que se podrían multiplicar con las futuras nominaciones a los Oscars) para que se le prestara un poco atención. Ahora escriben sobre ella como una de las causantes de la resurrección de la industria en un año de vacas flacas (Superman y Tom Cruise tienen la culpa). En realidad, la película no es para tanto. No es plañidera, pero tampoco deslumbra por su originalidad. Su discurso apoyado en el canon de belleza interior y el carpe diem adolescente es algo elemental, pero funciona. Finalmente, la familia sobrevive. No podía ser de otra manera. Cada uno deberá aprender a vivir con lo que le queda de sus sueños y a echar una mano. A este respecto, una imagen vale mas que mil palabras y por eso, cada vez que tienen que bajarse de la furgoneta para unir fuerzas y empujarla hasta tercera, están un poco mas cerca los unos de los otros. Sin importar lo demás.

11 December, 2006

El Silencio Ensordecedor de Bergman


Cuando el pasado 20 de septiembre Sven Nykvist moría en su casa de Estocolmo a consecuencia de una complicación respiratoria que derivó en asfixia se apagó una de las luces mas brillantes e intensas que ha dado la Historia del Cine. Utilizo las mayúsculas incluso. Como todos, supongo, arrastró su talento por películas mejores y peores. Fue adoptado por el cine romántico americano pero pocos directores sabieron aprovechar su luz. Por supuesto Woody Allen que le proporcionó visado para trabajar en títulos como "Otra Mujer", "Celebrity" y "Delitos Y Faltas". También Norman Jewison, Bob Rafelson, Alan J.Pakula, Bob Fosse o Andrei Tarkovsky (con el que realizó su última película, "Sacrificio"). A todos ellos llegó a través de su extensa y magnífica colaboración con Ingmar Bergman. Juntos revolucionaron la forma de entender y de hacer cine.
Esta semana, la Filmoteca de Catalunya rendía tributo al recuerdo de Sven Nykvist proyectando tres de sus trabajos mas representativos y arriesgados dentro de su colaboración con Bergman: "Gritos & Susurros" (1972), "Los Colmulgantes" (1962) y "De La Vida De Las Marionetas" (1980). Tres títulos,cada uno perteneciente a una década, que indagan en la evolución y las necesidades narrativas y también espirituales de un director como Ingmar Bergman.



A la hora de encontrar en leit-motive entre los tres títulos escogidos (y por afinidad, entre el resto de la filmografía de Bergman) nos enfrentamos a la decadencia, la desidia, el inconformismo, la ansiedad y tambien la indiferencia de un mundo en crisis. Bergman se enfrenta a todo eso a través del silencio incomprensible de Dios en "Los Comulgantes", el dolor físico e insoportable de Agnes en "Gritos y Susurros" y la ansiedad que le lleva a cometer un crimen al protagonista de "De La Vida De Las Marionetas". De igual modo, tales constantes se entremezclan entre ellas y entre el resto de sus trabajos. Podemos hablar entonces de una obra que busca complementarse en sus antecedentes y que deja sus finales abiertos a sus futuras continuaciónes. Así, hasta que en el 2003 Bergman dirigiera el que posiblemente sea su testamento fílmico, "Saraband".


Es difícil entrar a indagar en los recovecos morales y espirituales de los protagonistas de la inmensa obra cinematográfica de Ingmar Bergman. La presencia de la muerte que ronda a la moribunda de "Gritos y Susurros" y que contagia como la pestilencia a cada una de las personas que la cuidan hasta el umbral mismo del dolor físico, es heredada de la esposa muerta del párroco que hace tiempo dejó de escuchar a Dios en "Los Colmulgantes ("Winter Light" en su título original)" y que es incapaz de mostrar interés u ofrecer algún tipo de ayuda a un suicida potencial como el marinero que interpreta Max Von Sydow. Idéntica indiferencia que sufre el sacerdote al que va en busca del perdón de una culpa que no es la suya, Manuela, la protagonista femenina de "El Huevo de La Serpiente" y que hermana también con la desidia en la que sobrevive Peter en "De La Vida De Las Marionetas", atrapado en una vida de cierto éxito social, felizmente casado, pero preso de una ansiedad y una falta de Fé que le lleva a estrangular con sus propias manos a una prostituta.


En este juego de enlazar a Kevin Bacon con Bergman, subyace en la práctica totalidad de los trabajos de éste una reflexión última que de algún modo apacigua esos gritos y susurros; Bergman fija entonces su mirada en un instante concreto del pasado. Ese momento perdido en el tiempo en el que durante un día, unas horas, un par de minutos, rozaste la felicidad. Bergman mira hacia atrás y añora una infancia idílica entre las fresas salvajes que crecen en su memoria y que van desde aquel columpio en el que se balancean las tres hermanas protagonistas de "Gritos y Susurros", al osito de peluche al que se aferra Peter en su cama del psiquiátrico donde probablemente, agotará el resto de sus días en el mas absoluto y ensordecedor silencio.

10 December, 2006

Jean-Baptiste Grenouille y Su Rosebaud

A Manu, que no se ha leído la novela, "El Perfume: Historia de un asesino" le parece una película rara. Sin haber indagado en el porqué de su calificativo, intuyo que al utilizar esa palabra, "rara", se refiere a su orgiástico final. Y es que claro, para todos los profanos que hayan prescindido de la portentosa narración de Patrick Suskind ha de ser difícil enfrentarse a la historia de Jean-Baptiste Grenouille.


Si para Suskind no supuso ningún problema transmitir a sus lectores la fragancia de su novela, a Tom Tykwer tampoco debería haberle importado en demasía el vehículo a través del cual pudiera transmitir a los espectadores el particular universo de olores en el que vive sumergido su protagonista. Particularmente conseguida aunque carente de ingenio es la secuencia del alumbramiento de Grenouille. Tykwer se esfuerza en mostrarnos el repulsivo hedor que desprenden los pescados descabezados, las defecaciones de ratas, borrachos y perros y la mercancia en general del mercado en que da a luz su madre. Lo hace a través de un montaje sincopado de insertos y primeros planos realmente agresivos parelelos al nacimiento. A partir de ese momento, los recursos que Tykwer utiliza para remitirnos al sentido del olfato se limitan a acercar la lente de su objetivo a la nariz de su actor protagonista y a jugar con el croma en la ridícula secuencia en la que el famoso perfumista en decadencia Giussepe Baldini vislumbra por primera vez el genio del joven Grenouille.
Pero pongámonos en antecedentes. Lo que viene a continuación podría tener spoiler, no lo sé aún. Jean-Baptiste nace en la trastienda de un puesto de pescado en el mercado del París del siglo XVIII. Contra todo pronóstico, el crio sobrevive y se aferra a la vida. Criado en un orfanato, esclavo de una tintorera y finalmente aprendiz de perfumista, Jean-Baptiste dotado desde su alumbramiento de un olfato único rastreará las huellas de su propia identidad en los olores de todo aquello que le rodea para darse cuenta de que entre todos ellos echa en falta la mas importante de las esencias, la suya propia. Embarcado en la misión de descubrir su propia esencia, Jean-Baptiste se sumergirá en una espiral de descubrimientos que le obsesionarán con la idea de captar la esencia inmarchitable de las cosas. La esencia de una flor, de un trozo de madera, de un amanecer, de una persona.



El subtítulo de la película lo deja bastante claro: "Historia de un asesino". Sin embargo, lo que menos importa en una historia como la de "El Perfume" es la subtrama de intriga y que desafortunadamente ha sido la elegida por Tykwer y sus guionistas para desarrollar en su versión cinematográfica. Lo que en la novela de Suskind es la búsqueda de Grenouille de aquello que nunca podrá tener (a este respecto, la fragancia de la primera mujer a la que quita la vida es ese Rosebaud imposible que siempre perseguirá en todas y cada una de sus víctimas posteriores), en la adaptación de Tykwer es una sucesión de asesinatos resueltos de un modo mas o menos estético, producto de una mente enfermiza a la que nunca somos capaces de asomarmos como espectadores, por la sencilla razón de que toda la personalidad del protagonista esta barnizada de un increíble extrañamiento. Imposible de este modo, poder llegar a comprender la catarsis final en la que Grenouille, dueño de esa fórmula mágica que acciona los resortes del deseo, la necesidad y el amor en el hombre mundano, somete al mundo a sus pies. Imposible comprender los mecanismos que le llevan a ese portal miserable donde vino a nacer, y donde llega para morir y eternizar su recuerdo en cada una de las personas que participan de su propia fagocitosis.


Yo, que nunca he sido un purista sobre adaptaciones y originales, no puedo obviar la triste trivialización en la que ha caído una novela de las dimensiones de la obra de Patrick Suskind, suerte de cabecera imprescindible de la edad de los descubrimientos.

09 December, 2006

Lo Inverosímil En El Fantástico: La culpa de Fleisher

Un cartel al inicio de los créditos de "Viaje Alucinante" de Richard Fleisher, nos avisa que el equipo de la película ha contado con un respetado grupo de científicos y médicos que han asesorado a los guionistas a la hora de elaborar el itinerario de sus protagonistas. Estamos en 1966. Faltan tres años para que Armstrong pise la luna y dos para que Stanley Kubrick dirija "2001: Una Odisea Del Espacio" y adentre al género de la Ciencia-Ficción en su edad adulta. Sin embargo, a pesar de esto, Richard Fleisher se esfuerza en fundamentar de cierto valor científico su estravanza lisérgica, basada en la miniaturización de un submarino nuclear con tripulación incluida y su posterior recorrido por el interior del cuerpo humano. Los esfuerzos de Fleisher, vistos hoy, cuarenta años después, son ante todo adorables. Adorables en el sentido kitch de la palabra y que en cierto modo provocan la añoranza hacia un género en absoluto declive hoy día, una década después de la llegada de Neo a Sion. La necesidad de dar credibilidad a su historia dignifica el esfuerzo de Fleisher por hacernos sumergir en un imaginario científico poblado de anticuerpos letales, huracanes y por supuesto, despampanantes científicas. Por muy ridícula que fuera la historia o por muy estereotipados que estuvieran sus héroes, "Viaje Alucinante" constituye hoy día una de las obras claves de la ciencia-ficción de los años sesenta, no tanto por sus planteamientos, si no por su delirante sentido estético y sobre todo por su necesidad de hacer verídico su fantasía.


En el lado opuesto al cine de Fleisher estaría situada "Serpientes En El Avión" de David R. Ellis, cinta a medio camino entre el cine catastrofista, el policiaco burdo y el terror de serie Z. La sinopsis nos presenta a un testigo protegido que debe ser trasladado desde las costas de Hawai a los juzgados de Los Angeles a bordo de un avión plagado de serpientes venenosas convenientemente alteradas para convertirlas en letales asesinas. Ni Richard Fleisher intentaría hacer creíble semejantes argumentos, por eso a David R. Ellis solo se le ocurre reírse de sí mismo, pero no lo suficiente.


A bordo del avión tenemos una extensa galería de pasajeros perfectamente prescindibles (ninguno aporta absolutamente nada a la historia salvo un trozo de carne donde las serpientes puedan hincar el diente: el pezón de una fumeta, la bocaza de una borrachuza, el perro-mascota de una Barbie subnormal, el culo de un guardaespaldas mórbido, el prepucio de un gigoló de tercera división) que hacen las veces de cebo humano mientras que la Samuel L. Jackson milita la situación con cierto sarcasmo. La inverosimilitud de su argumento no empaña, no obstante lo ridículo de sus resultados. Ellis se escuda bajo la armadura de la serie ínfima para ocultar los agujeros de una realización televisiva (en el mal sentido de la palabra) y una puesta en escena paupérrima que se va deshaciendo de la carnaza con la parsimonia de un carnicero con parkinson.
Hablaba al principio de la necesidad por dotar de cierta credibilidad al elemento fantástico. Fleisher, Kubrick, Lang, incluso George Lucas en su delirante planetario de monstruos y naves espaciales necesitó en algún momento transmitir algo de verdad (en su caso a través de sus héroes y villanos). La suposición en el cine actual de que aquello que muestra es real por sí mismo, sin necesidad de jsutificar su veneno, evidencia la falta de argumentos y la escasez de talentos a la hora de hurdir viajes, fantásticos o no, a mundos reales o posibles. Yo por ejemplo, jamás me subí a bordo de "Serpientes en el avión".

06 December, 2006

Futuro Soderbergh

José Luis Boreau comentaba hace poco mas de un mes en una charla en la sede de la Filmoteca de Catalunya que el cine español siempre había estado (y está) en crisis. Lo decía a propósito del éxito y fracaso de algunos de sus títulos y de las raquíticas infraestructuras en las que se produce el cine español hoy día y entonces. Yo puntualizaría un poco más sobre esta opinión. Yo creo que el cine, en su conjunto y como producto comercial, ha estado siempre en crisis. Ya sea amenazado por televisiones en color, por los Home Cinemas, por los piratas, por el intercambio en redes, por el fútbol de los domingos, por la Navidad, por la llegada del circo mundial a la ciudad, por Gran Hermano o por un concierto de Sabina. Mientras que las cifras de las taquillas planetarias continúan su lento descento anual, ávidas de nuevos blockbuster y fagocitando superproducciones de 150 millones dólares a cada fin de semana, el cine, continúa su curso natural. Lo hace, como siempre lo ha hecho, gracias a la iniciativa de una serie de cineastas suicidas que son capaces de realizar una obra plena y personal al margen de crisis, histerias, puentes y tantos por ciento. Steven Soderbergh, por ejemplo.


Creador de una filmografía tan prolífera como profundamente irregular, Soderbergh lo ha tenido siempre fácil. Ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes con su primera película, la imprescindible "Sexo,Mentiras y Cintas de Vídeo". Desde entonces, Soderbergh ha tropezado mil veces (King Of The Hill, Kafka: La verdad oculta, The Underneath) pero también se ha llevado un Oscar por la irregular "Traffic", ha conquistado la taquilla con la franquicia Martini de "Ocean's 11" y desde esa privilegiada posición, Soderbergh se permite el lujo de hacer películas como "Bubble".


Rodada con menos de un millón y medio de euros,en vídeo digital, durante cuatro semanas con actores no profesionales, "Bubble" es una historia muy negra sobre la América rural que tan poco vemos por las pantallas de cine (a no ser que haya un pirado con una moto sierra troceando familias enteras de por medio). "Bubble" está escrita por Coleman Hough y narra en no mas de 70 minutos la historia de una trabajadora de una fábrica de muñecas de plástico y como sobrevive a la intensa rutina que supone estar haciendo durante 20 años las mismas cosas una y otra vez. Supongo que después de tanto tiempo, es normal que una simple palabra, una mirada mal interpretada, un gesto, se convierta en la gota que colma el vaso. La mayoría nunca ve colmado ese vaso y durante toda su vida van aguantando una gota tras otra, pero Martha, la protagonista de "Bubble" no es así y una noche, sin saber muy bien porqué, exigirá un poco de respeto. No hay carniceros, ni psicópatas travestis, y eso lo hace todo mas oscuro, mas insoportable. Cada plano de la película, eternizado, sin movimiento ni externo ni interno, sin a penas diálogos, te transmite esa inmovilidad, esa falta de espectativas. Martha planea viajar a la playa cuando junte unos días de vacaciones, pero esa playa de la que habla Martha sencillamente no existe, porque evidentemente, nunca podrá ir.


"Bubble" fue lanzada a finales del verano del 2005 en Estados Unidos de un curioso y revolucionario modo. El mismo día de su estreno, también salió a la venta en DVD y esa noche fue proyectada en un canal de televisión por cable. Fue una experiencia piloto que Soderbergh piensa repetir con 3 proyectos mas. Al principio de este post hablaba de las distintas crisis que han ido asolando al mundo del cine desde sus orígenes. Esta claro que el cine está y segurirá estando en crisis en el futuro, pero solo si hablamos en modos de explotación, taquilla y beneficios. En lo referente a lo artístico, el cine nunca ha estado mas vivo, nunca ha sido tan accesible para todo el mundo, nunca ha contado tantas historias (como la de Martha).

04 December, 2006

Puñetazos En El Estómago


¿Se puede ser poeta sin haber escrito ni un solo verso?. Todos los logros y todos los defectos de una película como "El Camino De Los Ingleses" se basan en esa frase. En ella se encierran las imposibilidades, los sueños cumplidos, las decepciones, las esperanzas y también las pesadillas que atormentan la mente de los protagonistas de la historia en el verano mas decisivo de sus vidas. Y es que estamos ante el último verano de nuestra adolescencia. De repente se revelan ante tus ojos todos esos grandes secretos que te ocultaron durante años a base de, claro está, grandes mentiras. El padre que se lo llevó una nube y que en realidad abandonó a su mujer cuando se enteró que era puta. El hijo que descubre que es igual que el padre al que odia. El padre que se enamora de su amante. La bailarina que se pinta los labios demasiado pronto. El poeta que termina de leer la "Divina Comedia" de Dante antes de que llegue el inminente otoño y descubre lo que es el INFIERNO. Un otoño lluvioso, como no podía ser de otra manera. Así lo dice el Hombre del Tiempo.


Yo creo que sí se puede ser poeta aún no habiendo escrito un solo verso. Aún ignorando lo que es una pentapodia o un rispetto. Miguelito Dávila, por ejemplo. No había escrito nada en su vida, pero sabía que cuando salió de aquel hospital con un riñón menos, algo había cambiado dentro de él, en su mirada también. La forma en la que mira a Luli Gigante, por ejmplo. La forma en la que puedes contemplar como cae la lluvia, calle abajo, instantes antes de que acabe el último verano de tu vida. Se puede ser poeta recordando un instante concreto. Ordenarlo en tu cabeza, descifrar los detalles de esa imagen perfecta que por uno u otro motivo se ha quedado grabada en tu memoria; la mirada penetrante de Luli Gigante, el color intenso de la camiseta empapada de Remedios, la novia hasta la fecha de Paco Frontón. Del mismo modo que puedes recordar una canción, los neumáticos de tu primera motocicleta o el parte metereológico del último día del verano de mil novecientos setenta y nueve.


Antonio Banderas ha jugado a ser poeta en su segundo largometraje como director, la estimable "El Camino De Los Ingleses". El problema es que cuando se juega a ser algo que en realidad no eres, siempre queda algo de impostura. Banderas, que se ha esforzado en cuidar cada detalle de la producción (no hay reparos posibles a una realización impecable que abarca los campos de la fotografía, el montaje, la música, la ambientación y por supuesto la puesta en escena) ha descuidado su historia, que se nos antoja deliberadamente críptica. Le falta pasión, conmoción. Le falta un puñetazo en el estómago.

02 December, 2006

(Brick) Ladrillo, una fábula inmobiliaria.

Rian Johnson ha dirigido su primera película, "Brick" con 30 años. Lo hizo con un presupuesto de 475.000 dólares. Me acuerdo cuando conocí a Rian, era una fría tarde de invierno y mis calzones largos estaban empapados en té que me había derramado por accidente Kate Winslet. Rian me contó su idea sobre Brix (así se llamaba la cinta en su origen) y de como en el guión dos vaqueros homosexuales se reencontraban en los verdes pastos de Oregon y decidían fundar un hogar sobre un solo ladrillo. Yo le persuadí de que la idea era un poco manida y de que un instituto noir del medio oeste norteamericano era una apuesta menos arriesgada y más barata de hacer. Al final le pagó 15 dólares al hijo de David Lynch, Bob Hope, para que la dirigiese. El resultado es obvio, un minimalismo descorazonador y agobiante partiendo de una puesta en escena, en contraste, tan naif y mundana que la mezcla está todo el rato a punto de cortarse y no cuajar, pero que misteriosamente encaja perfectamente y te acabas preguntando como es posible que Retorno al Pasado de Tourneur no se ambientase en un High School del año 42. Viva Bob Hope.

Por Bob A. McFlannaghan

La Luna De Meliés Y El Caudillo de Basilio Martín Patino

El cine tiene a veces la cualidad de hacerte recordar cosas que no has vivido. George Meliés, fundamentó los cimientos de la ficción en 1902 cuando se inventó a los selenitas y dibujó ojos a la luna en la fundacional "Viaje A La Luna" y nos aproximó a la noción de lo imposible. Paralelamente los hermanos Lumiere realizaron la primera película documental de la historia, al retratar en un plano fijo general la llegada de un tren a su estación. Cuando el 20 de julio de 1969 Neil Armstrong pisó la superficie de la Luna la ficción dió un vuelco. Se había vuelto real. Si bien no había indígenas selenitas, la noción de lo real se impuso al ideario imaginario del que se había alimentado el cine y la literatura hasta entonces y para siempre. En cierto modo, sentenció a muerte a la ficción dando paso a lo que hoy podríamos entender como falso documental. Un falso documental de nuestras vidas, miserias, comedias, sueños, persecuciones, relaciones sentimentales y prácticas sexuales. Englobo en este "término" a todos los géneros cinematográficos, desde el melodrama al western. Supongo que Basilio Martín Patino estará de acuerdo conmigo.


Basilio Martín Patino ha venido desarrollando desde los últimos años del franquismo hasta nuestros días una personalísima obra cinematográfica, basada en la reconstrucción histórica de su propia memoria. Contaba Patino en el coloquio posterior a la proyección de "Caudillo", dentro de una retrospectiva del cine de la Transición organizada por la Filmoteca de Catalunya, que el cine le había ayudado a descubrir en su adolescencia la realidad en la que había vivido. Indagando en los archivos de las filmotecas de toda Europa, Patino se encontró con un Caudillo de cartón piedra, ridículo y amanerado y así lo mostró al mundo. Bueno, al mundo que le dejó mostrarlo. Patino declaró que no cree en ninguno de esos falsos documentales que tanto proliferan hoy día, argumentando que todo, incluso los trabajos mas rigurosos como el suyo, son por supuesto grandísimas mentiras. Mentiras que parten de la interpretación personal y por supuesto, la manipulación inevitable que el artista hace de unos hechos o un personaje. Es algo inevitable y forma parte del elemento fabulador de todo autor. Cuando Meliés imaginó la luna mucho antes de que Armstrong la pisara, tenía la libertad creativa de colocarle ojos. Después, inevitablemente, todo cambió.

La Incómoda Verdad De Al Gore


Desde la excelente campaña de promoción del largometraje documental "Una Verdad Incómoda" nos alertaban de que ésta era, de lejos, la película mas terrorífica que íbamos a ver nunca. Curiosamente, después de verla me doy cuenta de que no se referían al documental en sí (a pesar de que la figura de Al Gore da un poco de miedo), si no a la película de nuestra propia vida. Porque la lectura que tanto el director David Guggenhein como su protagonista y gestor, Al Gore se esfuerzan en transmitirnos es que todos somos protagonistas de una situación de máximo riesgo con la que convivimos ajenamente, día a día. Para hacérnoslo entender, Al Gore se convierte en un improvisado profesor que alecciona a sus alumnos con todo tiempo de datos, conclusiones y ejemplos con los que escenificar mejor el terrible problema del calentamiento global que sufre nuestro planeta desde hace poco mas de un siglo. El espíritu de todo el documental y de las conferencias en las que se basa y con las que Gore se ha recorrido un buen trozo del globo terráqueo es inminentemente didáctico, es decir, la idea fundamental es hacer que los espectadores y los asistentes a las charlas salieran de la sala con una inequívoca sensación de malestar. Gore nos dice que todos somos un poco culpables del problema, pero también nos dice que al ser parte de ese problema, también está en nosotros solucionarlo. Distinto es cuando Gore arremete contra el gobierno de George Bush y retiera que ante todo, estamos ante una cuestión política. Sobre estos dos pilares, denuncia política/social y una completísima exposición científica, se basa el discurso del Gore profesor, que pretende por un lado concienciar a su alumnado y por otro, saldar cuentas con la administración que le dejó al borde de la presidencia de los Estados Unidos.


A los que la figura de Al Gore les produzca un rechazo innato, no hay modo de recomendarles una película en la que su presencia es omnipresente y en la que hace las veces de profesor, presidente, párroco, pero sobre todo, de maestro circense. Y es que hay mucho de circo y de puesta en escena en este documental que combina sin rubor el anecdotario sentimental y patriótico de una figura tan poco interesante como la de Al Gore con un pormenorizado pero al mismo tiempo elemental repaso a un problema de absoluta prioridad como el que trata la película. Al margen del contenido y su mensaje absolutamente necesario, habría por último que comentar la escasa calidad del documental como producto cinematográfico, construido con un pulso dramático (potenciado por un montaje excesivamente lineal y una banda excesivamente melodramática)raquítico y que lo coloca mas próximo al terreno televisivo sensacionalista (en la línea de Michael Moore pero menos incendiario) que al documental científico. Supongo a la hora de hacer concesiones, siempre primará el entretenimiento por encima del frio y distante hecho científico o quizás, simplemente prime el espíritu didáctico por encima del prestigio del erudito.

01 December, 2006

Budd Schulberg A Los 12 Años

Vamos a comenzar.

Voy a comenzar con Budd Schulberg que a sus 93 años, todavía tiene ganas de hablar de Scott Fitzgerald, de Irving Thalberg y como no, de su padre B. P. Schulberg, que allá por los años 30 creó la Paramount Pictures. Lo hacía hace unos días en el Filmoteca de Catalunya con motivo de la publicación en Acantalido de sus memorias y lo hacía apelando inevitablemente a la nostalgia. Recordaba Schulberg la enorme biblioteca que tenían en la casa familiar al sur de California y como su madre, bibliotecaria de profesión, lo animaba a escribir a los doce años. Schulberg, como si todavía tuviera la memoria de ese chaval de doce años, relató por espacio de diez minutos y con grandes dificultades vocales, la gestación de esas memorias que abarcan 93 años que a fin de cuentas, años arriba o abajo, es la edad misma del cine.
Como excusa, los programadores de la Filmoteca proyectaron "On The Waterfront", el trabajo cinematográfico mas sobresaliente de Schulberg. Que poco cuesta acostumbrarse al blanco y negro y a la música frenética de Elmer Berstein y al rostro marcado de Marlon Brando. Y yo que podía estar viendo "Saw 3", reviso por tercera o cuarta vez una película de la que ya me se el final, de la que ya se que los malos se quedarán solos y el (anti)héroe se llevará a la chica. Como en una tonta comedia romántica. Y al final, no puedes por menos que aplaudir, como el resto de las butacas, primero tímidamente, luego ya sin verguenza. ¿Dónde estará el secreto?. Budd Schulberg no nos lo quiso decir. Tampoco quiso hablar mucho de Elia Kazan, o del McCarthysmo pasado (y presente). Pero quizás, rastreando entre los doce y los catorce años, encontremos muchas de las respuestas.

28 September, 2006

Michael Mann Revisitado


Si Pablo me echa en cara que me haya gustado "Corrupción En Miami" siempre podré escudarme en el minucioso dossier que le ha dedicado a Michael Mann la prestigiosa Dirigido Por. Ahora ya nunca mas estaré solo cuando hable de la poética visual de sus trabajos y de la fuerza de sus encuadres. Cuando alabe en público su arriesgada puesta en escena, el desaliento existencial de sus antihéroes. En fin. La adaptación cinematográfica de la mas que hortera serie de los 80 trata de marcar distancias desde el principio. Para empezar, ni tan siquiera tenemos títulos de crédito, no ha sintonía de cabecera, ni neones ni rastro de Don Johnson. Es mas, hablar de adaptación es casi un eufemismo, porque lo que Michael Mann propone como artífice tanto del referente catódico como de su emulsión cinematográfica es una revisitación de su obra fílmica desde sus orígenes como productor televisivo a su consagración como autor americano gracias a títulos como "The Insider" o "Heat". "Corrupción En Miami" retoma las constantes narrativas y estéticas que marcan su filmografía con "Collateral", su penúltima película,como principal referente para reincidir en su radiografía de una sociedad urbana asediada por una tipología de violencia que trasciende de su variante física. La violencia en las películas de Michael Mann está mas próxima al desarraigo existencial y la debacle sentimental que interesada en los litros de hemoglobina derramados. A este respecto "Corrupción En Miami" se desvela como un intenso drama de imposibles románticos y con el cártel del tráfico de drogas como frontera de fondo. La inteligente utilización del video de alta definición para capturar esos cielos saturados que cercan el Miami que refleja la película es otro de los numerosos recursos estéticos que Mann utiliza para potenciar el drama de sus protagonistas así como la turbadora presencia de Gong Li en el reparto lo llena de un inusitado y excitante exotismo.

Si la decisión de convertir a Tom Cruise en villano de "Collateral" resultó a la postre un lastre excesivo para la credibilidad de la película, en el caso de "Corrupción En Miami" tenemos que equipar la elección de Colin Farrel al desastre de aquella. Farrell se muestra incapaz de dar identidad a un personaje que necesita de una personalidad menos apocada. Michael Mann ha dilapidado 135 millones de dólares en hacer su obra magna. La taquilla de momento se ha mostrado absolutamente reacia a su propuesta, confundida sin duda alguna por el recuerdo lejano de la serie de televisión y por una publicidad engañosa que te vende este versión como una cinta de acción veraniega. Nada mas lejos de la realidad. Ni por su nivel de explosiones, ni por el minutaje de sus silencios.

Próximamente


No voy a recuperar todos los días de verano perdidos. Como tampoco voy a ponerme al día. Voy a hacer un punto y seguido. Hace mas o menos una semana que cerré el cine donde trabajaba y trato de hacerme a la idea. Trato de sentir algo mas o menos especial, pero a duras penas lo consigo cuando paso rápido en el coche o en un autobús. Paso y muevo la cabeza. Veo sus carteleras abandonadas. No hay ningún título próximamente. Dentro tiene que oler fatal. El arroz chino que Mario y yo dejamos en una de las papeleras y que nadie se preocupó de retirar el día siguiente tiene oler a perros muertos. En otra semana estaré en Barcelona, mas en concreto en Sitges. El día 6 comienza el Festival Internacional de Cine Fantástico y De Terror. Ana y yo hemos soñado con ir un millón de veces, y ahora soy yo el que estaré por ahi abriendo las puertas. Vamos a abrir un poco mas este espacio.

17 July, 2006

Un Domingo De Verano


Uno se distrae unos días y cuando se quiere dar cuenta, ya es verano. Esa película que has estado esperando todo el año, ya se ha estrenado pero ahora tienes ganas de ver la que se estrenará el verano que viene. Durante estos tres meses de calor, mi trabajo de proyeccionista se traslada a las terrazas de verano. Es lo mas parecido a lo que un día debieron ser esas primeras salas de exhibición, cien años atrás, mas próximas a las barracas de feria que a las sofisticadas salas de nuestros días. En estas modernas barracas se exhiben este verano títulos de todos los gustos, con preferencia por las historias infantiles y los dibujos animados, y todas las nacionalidades, con insistente presencia estadounidense. El principio de verano, salpicado por la efímera rebelión de los tres grandes grupos de exhibición del país ante las abusivas condiciones que Buenavista les imponía para estrenar "Scary Movie 4" se saldó catorce días después con el estreno masivo de "Cars". A estas alturas de verano "Superman" es la película de la que todo el mundo habla, aunque solo sea para decir que el mundo está cansado de Superman. Y es que el mundo y el cine en general,ha aprendido a vivir sin Superman y ha aprendido en definitiva a salvarse solo.

Retomando el tema de las barracas de feria,resulta cuando menos curioso que una película como la de Bryan Singer, con un presupuesto oficial de 260 millones de dólares y varios años de gestación, culmine su proceso creativo en una sala con cuatro cientas sillas de hierro, oliendo a lomo a la plancha y en programa doble con "Scary Movie 4". Quizás estemos volviendo a la esencia misma del cine: el entretenimiento puro y duro. Y es que, no deja de ser loable que tanto esfuerzo,tanto dinero y tanto tiempo tenga como principal objetivo hacer pasar un buen rato a un puñado de personas, un domingo de verano.

30 May, 2006

Da Vinci Y Los Fast Foods


Lo voy a llamar el "Paradigma Boyero" o lo que es lo mismo: el síndrome de ser incapaz de reconocer que te gusta "El Código Da Vinci". Porque sería el fin de tu carrera. Porque te sacarían los colores en las reuniones mas importantes recordándote el hieratismo de Audrey Tatou. Porque tu prestigio quedaría por los suelos. Ayer me armé de valor, pagué 4,5 euros en un Yelmo Cineplex medio desierto y me tragué sin mucho problema los 150 minutos de "El Código Da Vinci". A los 20 minutos me sorprendí a mí mismo enviando un msn a Manu diciéndole textualmente que no sabía porqué, pero la película me estaba gustando. Durante unos minutos dudé de mi integridad mental y física. Quizás estaba enfermo y no sabía lo que estaba viendo. Carlos Boyero y todos sus colegas de profesión no podían estar equivocados. Ciento treinta minutos después volvía a escribir un nuevo msn: "Acabó el suplicio. Me ecanta lo mala que es. Es genial". Y es que "El Código Da Vinci" es una película bastante mala, de hecho, si no hubiera costado hacerla 125 millones de dólares pasaría por una serie Z bastante digna. Lo tiene todo para ello. Tiene su cartón piedra y su caspa, su música de organillo y un argumento lo suficientemente ridículo como para crear la controversia necesaria con la que alimentar los estériles debates que siembran las parrillas de los distintos medios de comunicación. Pero vamos a por la película.

Tras un inicio prometedor, potenciado por las localizaciones en pleno Louvre y la poderosa presencia de Silas (Paul Bettany, lo mejor y mas desaprovechado de la película),Ron Howard (director) y Akiva Goldsman (adaptador) desvían el discurso hacia la intriga ferial y el manual de religión de primero de la ESO. Hasta los quince minutos finales la película se convierte en un mercado de ocasión para teólogos principiantes, esforzadamente respetuosa y asumidamente didáctica. Tiene este bloque (el grueso de la película) algunos momentos interesantes (la cena en el castillo en el que mora Ian McKellen) pero no consigue descompensar. El tramo final es sin duda,el mas sonrojante. No solo por las revelaciones del argumento, si no por la falta de brio de su direccion y de su montaje. A falta de un crecento dramático, Howard y Goldsman optan por proponer una secuela que mucho me temo, no tardará en llegar.

A tenor de los resultados, está claro que cuando Sony compró los derechos del best seller de Dan Brown por unos 6 millones de dólares sabía de antemano que levantaría controversia y provocaría la suficiente polémica como para ahorrarse unos cuantos millones de dólares en estrategias publicitarias pero también era consciente de que la película debería de llegar al mayor número de público posible, sin herir claro está, las sensibilidades del personal. Para ello contrataron a Ron Howard , director anodino especializado en historietas familiares y a Tom "Forrest Gump" Hanks para curar posibles cicatrices. La operación comercial ha dado sus frutos y ha servido para que nazca una nueva denominación de origen: las "fast food films"; películas de consumo rápido y amortización segura. En sus primeros tres días, "El Código Da Vinci" copó las taquillas de todo el mundo civilizado con unas cifras en torno a los 240 millones de dólares. Solo en nuestro país, Sony estrenó la película en 750 salas, anulando a toda la competencia posible. Una semana después, la taquilla americana era sacudida por la llega de "X-Men 3: The Last Stand". La misión de Da Vinci ha concluido.

28 May, 2006

Como A La Selección Nacional


A Pedro Almodóvar le ocurre como a la selección nacional, siempre parte de favorito y al final se queda, no en octavos, pero si algo decepcionado. La conmoción que los medios nos habían vendido poniendo a "Volver" como aspirante de primera línea por la Palma de Oro de Cannes quizá no lo era tanto, al menos tanto como ver al siempre guerrillero Ken Loach recogerla por "The Wind That Shakes The Barley". Es lo de siempre; ganar el partido antes de jugarlo. Mejor sería apearse del casillero de favorito. En cualquier caso "Volver" ha conseguido dos premios, guión e interpretación femenina para sus 6 actrices. Poco si tenemos en cuenta los pronósticos, quinielas y demás apuestas que como siempre, para nada sirven. Pablo desde Francia me mandaba un mensaje para comunicarme el palmarés un minuto antes de que Efe lo reportara a todo el mundo y terminaba su resumen escribiendo: Juancar se ha portado (en alusion a Wong Kar Wai, presidente del Jurado). Sin haber visto ninguna de las otros películas aspirantes,siempre resulta reconfortante que este escaparate internacional de películas y otras frivolidades se decante un año más (el año pasado premió a la tremenda El Niño de los hermanos Dardenne) por un cine de compromiso social y de una sólida autoría. Bien por Loach, bien por Almodóvar; su alfombra roja será la de los Oscars.

21 May, 2006

Los Franceses

Luego dicen que que los franceses. El referente francés sigue siendo el paradigma de la industria cinematográfica europea. A las cifras me remito. Mientras que todo el planeta sucumbía ante la llegada de Tom Cruise y su último artefacto mediático, "M:I 3" haciendo sonar las cajas registradoras de todas las multisalas, en Francia, una comedia tontorrona llamada "Camping" se imponía en la taquilla al todopoderoso Hollywood. Porque Tom Cruise es el embajador de ese gran burdel llamado Hollywood, de eso no hay duda. En su semana de estreno, "M:I 3" era superada por la comedia francesa, que era número 1 por segunda semana consecutiva, por mas de un millón de dólares de diferencia respecto a la cinta de Cruise. Algo realmente impresionante. Cinco de los diez títulos mas taquilleros eran esa semana de nacionalidad francesa. Incluso los programadores del Festival de cine de Cannes, en todo un alarde de ingenio han sabido absorver el fenómeno Da Vinci para que se hable también del festival en su sesión innaugural un día antes de su estreno planetario en no se cuantas mil salas (750 de ellas españolas en un record sin precedente). La crítica no se mordió la lengua y días después, todavía se habla con sorna de la gélida acogida del gremio que evidentemente contrasta y poco importará a los directivos de Sony después de amasar unos 224 millones de dólares en tres días de exhibición. Dentro de una semana, Cannes se volverá a hacer notar con el palmarés mas esperado del cine internacional.

Dicen que "Volver" de Pedro Almodóvar ha causado sensación y que es el gran favorito para hacerse con la Palma de Oro. Lo decían catorce días antes de que se iniciara el festival,me comentaba Pablo ayer por teléfono. A él, la película de Almodóvar se le ha hecho bastante larga. "Volver" se estrenaba este viernes en Francia, coincidiendo con "El Código Da Vinci". ¿Se repetirá el incidente Cruise?.

20 May, 2006

Bruce Willis Ya No Está Para Salvar El Mundo

Bruce Willis ya no está para salvar al mundo. Al menos,esa es la impresión que me desprende después de verlo cogear y sudar con una barriga de pega y un peluquín de rebaja en la por otro lado estimable "16 Calles". La segunda impresión que me causa: Bruce Willis nunca ganará un Oscar. Pero que mal actor es. Ya, hasta Ramón Langa lo hace mal. Pero Willis no es el único actor malo sobre la tierra. Mira a Tom Cruise, a Javier Cámara o a The Rock, de modo que ser mal actor tampoco quiere decir mucho. Coinciden ahora en cartelera dos títulos medio protagonizados por él. Por un lado "16 Calles", dirigida por el veterano Richard Donner que como Sidney Lumet hace unas semanas con "Declaradme Culpable" se resisten a la jubilación anticipada con la que Hollywood les quiere dar la patada. Donner,artífice de un sin fin de éxitos como "Los Goonies", "La Profecia", "Lady Halcón" o la saga de "Arma Letal" realiza una película de policías a la antigua usanza, jugando con el cronómetro y retomando la figura del antihéroe por antonomasia como instrumento de su sutil pero inevitable discursillo moral. Donner se mueve como pez en el agua por las calles atestadas de transeúntes de la infernal ciudad de Nueva York post 11 de septiembre. Parece inevitable desprenderse de las referencias, pero ahora cada vez que algún pirado secuestra un autobús en la quinta avenida, todo adquiere otro tono. Bruce Willis realiza su papel de policia en las últimas a la perfección. Willis,en su eterno rol de John McClane, y antes de que el auténtico McClane se jubile en la cuarta entrega de "La Jungla de Cristal", ensaya maneras en esta thriller urbano con cierto tufillo a geriátrico policial.

La segunda peli que estrena Willis es la rocambolesca "El Caso 7levin" de Paul McGuigan. Suerte de coctelera de géneros con imposibles y no tan deslumbrantes giros de guión como nos quiere hacer creer la tramposa y soporífera puesta en escena de McGuigan, "El Caso 7levin" es consecuencia directa del freakismo de Tarantino y la horda de imitadores que ha venido creando en los últimos años. Apelo a Tarantino por definición. Willis se reserva un papel secundario donde dar rienda suelta a su hiriente inexpresividad y de paso recordarnos que el mundo sigue a salvo. O eso se cree él. Habrá que esperar a que resucite Supermán para que el planeta vuelva a girar sobre su órbita.

15 May, 2006

L05: Las Películas Disney Desde Los 12 Años

Cuando fui por primera vez a una sala de cine no era tan niño. Tenía doce años y me llevó mi hermano. Él entró a la sala 7 de los Multicines Centro de Granada a ver "La Revancha de Los Novatos" y me dejó solo en la sala 5, viendo "La Cenicienta". Disney estuvo desde el principio, en ese y otros momentos.


La Cenicienta


En su reestreno número no se cuantos, se convirtió en la primera película que vi en una sala de cine. 12 Años. No volví a cumplir ni un año mas desde entonces. Mi primera vez tenía que haber sido "Re-Animator",una cinta gore de Stuart Gordon,pero las entradas estaban agotadas. Al tener ya una edad, lo recuerdo todo perfectamente. Recuerdo la fila donde estaba sentado.La butaca, al lado del pasillo. La película me dejó impresionado,aunque tiempo después,tenga que reconocer su ramalzo cursilón y decididamente empalagoso.


Fantasía


Fue la primera película de la que me salí de una sala de cine, antes de que terminara. Unos años después de los 12 años. Creo recordar que Ana estaba allí y nuestro amigo Manolo Soplillos y también coloco por allí a Manolo Manjón. Con él fue con quien me salí de la sala, hartos de tanta música y tantos hipopótamos bailarines. Que coñazo!. A día de hoy, y a pesar de tener la película comprada,todavía no he conseguido verla entera.


Peter Pan


La vería como cinco veces en los cines de verano de Aguadulce,en Almería. Recuerdo levantar la vista al cielo cada vez que los niñatos ingleses iban volando al País de Nunca Jamás. Segunda estrella a la derecha... Alguna vez creía verla sentado en las durísimas sillas de hierro de ese cine de verano en que podría terminar trabajando este verano de 2006.


Bambi


Es la gran obra maestra de Disney. Sus colores, la música. La muerte de la madre de Bambi es un auténtico prodigio de narración cinematográfica. También la llegué a ver en una pantalla grande, ya bastante crecido,en una sala llena de pequeños monstruos absolutamente en silencio.


Alicia En El País De Las Maravillas


... Aunque para mí, mi película favorita de Disney sea esta esquizofrénica adaptación de la obra de Lewis Carroll. Alucino con cada uno de sus personajillos, a la hora de tomar el té o a la hora de jugar un partida de cartas. ¡Feliz No Compleaños!.


Taron y El Caldero Mágico


Es mi película maldita de Disney. Esa película que siempre quise ver pero que nunca nadie me llevó a ver. Cuando por fin salió en vídeo, hace unos años, la compré enseguida. La vi y bueno...no era para tanto. Probablemente la recordaba de otro modo, aunque nunca la hubiera visto. Cuando la película se estrenó yo coleccioné el album de cromos y como nunca pude verla en el cine, supongo que me terminé inventando mi propia película,de ahí que cuando por fin, muchísimos años después pude al fin verla, me sintiera inevitablemente decepcionado.


La Bruja Novata/ Pedro Y El Dragón Elliot


Les tengo especial cariño a estas dos películas porque fueron de las primeras que grabé con mi primer VHS y que debí ver como un millón de veces. ¡Angela Lansbury Prevalece!


Pocahontas


Tal y como hizo mi hermano conmigo llevándome por primera vez a ver "La Cenicienta", así hice yo con mi pequeña sobrina cuando esta tenía unos 3 años. Recuerdo que hice que ella sacara su entrada y quedó absolutamente impresionada con esos barcos y con las canciones. No dijo una palabra durante toda la proyección. Ella ahora tiene 15 años y no recuerda nada.

Si Walth Disney Se Descongelara Odiaría a John Lassetter

Cada vez estoy mas convencido de que si Walth Disney fuera descongelado algún día, odiaría con todas sus fuerzas a John Lassetter. Me reafirmo después de ver la última del primero, "Salvaje!". Viendo la película uno tiene la sensación de que el cine moderno solo tiene dos objetivos,a saber: 1) vender iPods (si es de acción real) y 2) vender peluches (si es un largo animado). En la última de Disney,los animalillos protagonistas se apartan del realismo suave tradicional y directamente se convierten en peluches animados para forzar la identificación con el peluche del Toy R'Us.

(Lo mejor de "Salvaje" el koala con mala leche doblado con la voz del sensacional Bender!)

La anécdota argumental, intrascendente,conservadora, insulsa, da lo mismo. Historia entre padres, hijos, madres ausentes, afán de superación y amor interacial (en el caso de "Salvaje!" entre una ardilla y una jirafa (!x*!!??) ). Lo peor de Disney en los tiempos que corren curiosamente no son sus películas, si no aquellas que pretenden serlo sin ser.

"La Edad de Hielo 2: El Deshielo", por ejemplo, buque insignia de la división animada de la Fox(y único logro,todo hay que decirlo), es un aburrimiento. Lo es porque su humor suena a telecomedia familiar, y lo es porque su pozo de influencias es la filmografía Disney (salvo el interludio de esa suerte de Coyote y Correcaminos que es el delicioso y explotado Scratch). "Salvaje!" parece una imitación de las películas de Disney,aun siendo de Disney. Creo que no consigo explicarme del todo, de modo que retomo a John Lassetter.
Decía que Walth Disney odiaría a Lassetter si un día resucitara porque no soportaría que alguien haya inventado un nuevo modo de hacer las cosas.Que alguien se haya apartado de la senda. Aguantaría los éxitos de la competencia porque en realidad no es tal. Los títulos de la competencia lo único que consiguen (ya sea desmitificando como "Sherek" o imitando como el resto de títulos) es alimentar el mito de Disney y perpetuar su modo de entender la animación tradicional (por muchos ordenadores que se utilicen). Lassetter no. Lassetter ha conseguido contar historias nuevas, crear nuevos referentes, fijar nuevas metas.

Faltan pocos meses para ver "Cars", sin duda el título mas esperado de este año por encima de Supermanes de segunda, X-Men y compañía. Lo mas paradójico de todo es que las películas de Pixar continúen en manos de Disney y es que, claro está, Disney por encima de todo,por encima del final felíz y por encima de sus propios clásicos, es una potente máquina registradora.