31 March, 2006

La Culpa Es De George Bush

Acabo de leer una entrevista con Eli Roth, el director de "Hostel" en la que comenta que solo un 12 por ciento de los estadounidenses tienen pasaporte. La culpa es de George Bush, continúa, y el miedo paranoico que ha implantado en el americano medio hacia aquello que hay mas allá de sus fronteras. Basándose en esos miedos y los tópicos que los alimentan, Roth ha realizado una de las películas mas profundamente desagradables de los últimos años, capaz de remover tus tripas y tenerte al mismo tiempo enganchado a la pantalla sin pestañear. Tal es el clima de tensión, expectación, truculencia y malsana curiosidad que contagia este segundo trabajo como director de Eli Roth.



A grandes rasgos, "Hostel" cuenta la historia de dos universitarios de California que recorren Europa en busca de sexo y droga sin penalizar y de repente, se dan de bruces con una realidad que son incapaces de asimilar y comprender. Esa realidad, convenientemente tratada por Roth se transforma en una especie de infierno en la tierra, donde todo, absolutamente todo, se puede comprar, incluso el torturar, descuartizar y matar. El horror al que se enfrentan los dos protagonistas tiene muchas lecturas, aunque sobre la superficie, solo vemos una: una gigantesca carnicería construida sobre las ruinas de una vieja fábrica de la Europa del Este, acribillada a balazos de la que nadie puede escapar. 5.000 dólares por un ruso. 10.000 por un europeo. 25.000 por un americano. Cuestión de marketing, supongo.



Lecturas socio políticas al margen, lo que "Hostel", presentada por Quentin Tarantino, propone es un viaje a los infiernos, que pone a prueba los estómagos de los espectadores y que bebe de la tradición del realismo italiano de los setenta en la línea de los films de Joe Damato, pero con una factura y un sentido esteticista del horror, absolutamente desarmante. Una película que pasará a engrosar la lista de títulos de culto.

27 March, 2006

Puesta Al Día

Lo reconozco, se me ha pasado el tiempo. Intentando superar el efecto post-vacacional voy a hacer un breve repaso a lo último que he visto por las pantallas y así porder, al fin, ponerme al día y continuar con este diario interrumpido.

Durante el mes de vacaciones tuve el valor de asomarme tan solo 2 veces por las salas. Cosa que podrán entender todos los que lean esto si conocen de antemano que mi trabajo consiste en poner películas en unos multicines. Pues eso, bastante hice. Las películas fueron, "El Nuevo Mundo", de Terrence Malik y "Los 3 Entierros de Melquiades Estrada" de Tommy Lee Jones. Cosas que ambas tienen en común: en las dos, Manu se aburrió como una ostra.




El Nuevo Mundo, se presenta como una obra imperfecta e inacabada pero con momentos de una belleza y una intensidad desbordante. El trabajo de Emmanuelle Lubezki con la luz es sencillamente avasallador. La película sin embargo se ve perjudicada por la esquematización de sus personajes y por la sobreactuación de Colin Farrell,imposible como John Smith (y últimamente como cualquier otro personaje, incluso él mismo como se puede apreciar en el video pornográfico que circula por la red). Malik, que reincide en las claves poéticas de su anterior trabajo, la obra maestra "La Delgada Línea Roja" se automutila para salvaguardar la comercialidad de un proyecto irritante y apasionante a partes iguales.




Los 3 Entierros de Melquiades Estrada, es tan del Tommy Lee Jones director y actor como de Guillermo Arriaga, guionista de la imprescindible "Amores Perros" y de "21 Gramos". Arriaga construye un relato fronterizo deliberadamente desestructurizado en el que asistimos al itinerario último de un cowboy que lleva el cadáver de su amigo hasta un pueblo que nunca existió y con una familia que nunca lo fue, metáfora última sobre la desintegración de un pasado inexistente y del presente de un hombre que sabe que éste será su último viaje. Hermosa a ratos, durísima otros tantos tiene un tono reconciliador que puede molestar hacia el final de su metraje pero definitivamente, es una de las obras mayores de este año.


Ya, de vuelta a la cabina de proyección he digerido tres largometrajes en una semana muy larga. Han sido estos:


Zathura, Una Aventura Espacial de John Favrau


Lo mejor que puedo decir de esta película es que mi sobrino de 9 años con el que fui al cine a verla no pidió mas palomitas cuando terminamos el super combo duo. Síntoma inequívoco de que estaba completamente fascinado con la película, objetivo este fundamental de todo producto cinematográfico. Detalles como este al margen, "Zathura" me teletransportó a los años en los que, ensimismado aluciné (y lo siguo haciendo) con "Exploradores" de Joe Dante o con "E.T." de Steven Spielberg. Hacía tiempo que esperaba una película como ésta en la que solo basta con imaginar para poder viajar y me alegro que mi sobrino haya podido verla y viajar a través de sus fotogramas al universo de Zathura. Espero que con los años, la recuerde y le marque tanto como yo hago y lo hizo conmigo el film de Dante.
Cuestiones sentimenta-nostalgico-familiares al margen, "Zathura" es un producto de 60 millones de dólares muy bien narrado, realizado con eficacia y con un encanto difícil de explicar. Probablemente el público que le ha dado la espalda en su estreno, esté mas acostumbrado a explosiones mas ruidosas y otro tipo de héroes. Lástima.





Cargo, de Clive Gordon
Como operador, he sido testigo de la decepción con la que los pocos espectadores que entraban a ver la película del documentalista Clive Gordon salían de sala, engañados como bobos por una publicidad que la presenta como película de terror a bordo, cuando en realidad se trata de un drama psicológico de trasfondo social llevado con eficacia y un aterrador sentido del realismo por Paul Lavetry, guionista habitual de Ken Loach. Pues eso, de terror, machetes y asesinos en serie nada de nada. A cambio, quien entre en su historia, se encontrará con una historia interesante, frustrada por insulsos golpes de efecto y molestos silencios. Buen trabajo eso si, del cada vez mas presente Daniel Bruhl.





Thai-Dragon, de Prachya Pinkaew
Y hoy, cansado del fin de semana, me he metido con algo de desgana y con la sana intención de dormitar en "Thai-Dragon" y la verdad, no he cerrado los ojos un segundo. Ahora que Tsui Hark se ha puesto serio y Van Damme entra en carnes, comienzo a disfrutar con las películas de patadas. La primera, este mismo año fue "New Police Story" con Jackie Chan, que no estaba nada mal y ahora "Thai-Dragon" que es puro entretenimiento con mensaje ecológico y todo. A saber: si te roban tu elefante para servirlo en un restaurante chino, liate a puñetazos y patadas con todo Dios hasta que cumplir tu merecida venganza. Realiza con cierto estilo visual, con los diálogos justos y la duración adecuada (86 minutos),"Thai Dragon" se ve en un suspiro, no insulta la inteligencia y tiene algunos planos bonitos y todo (entre ellos un plano secuencia de varios minutos en los que el protagonista calza hostias a todo aquel que se encuentra a lo largo de un edificio de cuatro pisos... y hecha sin truco alguno!).


De "Volver" y Almodovar, intentaré hablar en un post a parte.

Califiaciones a granel: El Nuevo Mundo (6), Los 3 Entierros de Melquiades Estrada (7), Zathura (5), Cargo (4), Thai-Dragon (4).

18 March, 2006

Volver (y los Oscars)


Desde el año 1989 siempre había estado ahí, en vela, en la noche de los Oscars. Fue aquella la noche en la que la cándida y algo racista Miss Daisy se imponía al Tom Cruise de "Nacido el 4 de Julio". Este año, los Oscars han coincicido con mis vacaciones y en vacaciones todo tiene otro tiempo. Todo adquiere una dimensión distinta y hasta la ceremonio de los Oscars puede pasar a un segundo plano. Sea como sea, ahora, con un par de semanas como perspectiva, vuelvo y hago balance. Contrasto los errores en la quiniela y no me sorprendo cuando veo que "Crash" ha sido considerada la mejor película del año por los académicos hollywoodienses. Era la opción mas correcta y la película tampoco está tan mal. Una buena coartada para no premiar una película con cowboys homosexuales y quedar políticamente a la altura. La mejor de las cinco era "Munich" de Steven Spielberg pero "Brokeback Mountain" tenía que haber ganado. Digamos que ha sido una especie de empate. En fin. Chorradas.


Esta noche le meteré mano a Melquiades Estrada, que merece su post a parte y escribiré algo, claro, sobre "Volver", de Almodóvar, que todavía me tiene tarareando.