13 July, 2007

Harry Potter Hormonal

Hay una secuencia en "Harry Potter y La Orden del Fénix" que consigue trascender del estruendo de los efectos de sonido y los trucos de magia mas espectaculares y humanizar de forma extraordinaria a sus tres protagonistas. Transcurre después de que Potter, por fin, haya besado por primera vez a una chica, en la intimidad de los dormitorios de Hogwarts. En él, Harry relata sus impresiones al respecto y los tres rien despreocupados por un instante aún siendo conscientes de los temores habituales que les rondan desde hace ya un buen puñado de años. Aparentemente es una intrascendente secuencia de transición entre los distintos capítulos de acción que salpican las dos horas largas de metraje, pero solo al final adquiere su autética dimensión (y ahí va el spoiler), y termina salvando a Harry. He de confesar a estas alturas que no me he leído ninguno de los libros de J. K. Rowling, pero intuyo que este pasaje ocuparía buena parte de las mil página de esta aventura.
El debutante David Yates tiene a su servicio en este capítulo de la saga un guión considerablemente mas complejo que en la entrega anterior y se beneficia al mismo tiempo de ese inevitable fatalismo que se va materializando a cada nueva película y que acompaña al crecimiento físico, mental y como no, hormonal, de sus protagonistas. Las amenazas que se insinuaban en las dos primeras partes y que se materializaban por primera vez en la cuarta, toman definitivamente forma en "Harry Potter y la Orden del Fénix" a modo de truculentas pesadillas que lentamente van modificando y poseyendo el espíritu del bueno de Potter. Este se nos presenta entonces como un adolescente atormentado que debe discernir sobre la eterna cuestión: rendirse al lado oscuro o fortificar sus creencias y permanecer al lado de los suyos. El discurso, como podemos ver no es nada revolucionario pero aplicado a la maquinaria de la rentabilísima franquicia que regenta la Warner Bros adquiere una interesante variante sobre el cine fantástico adolescente y nos hace olvidar el patinazo de la cuarta parte, un pastiche de instituto plano en emociones y sensaciones.

No hay que olvidar por otra parte que estamos ante la quinta entrega de una saga que difícilmente admite nuevos socios a estas alturas de la película. Reconozco también este punto que viendo la película me costaba realmente acordarme de lo que había ocurrido en las cuatro partes anteriores lo cual realmente me dificultaba la lectura. No obstante la película funciona con el piloto automático puesto y te arrastra sin problemas. La dirección de Yates es absolutamente aséptica y no muestra síntomas de autoría (a diferencia de por ejemplo, el estupendo trabajo que hizo Alfonso Cuarón en "Harry Potter y el prisonero de Azkaban") pero no nos engañemos, "Harry Potter y la Orden del Fénix" (título absolutamente desafortunado dada la poca importancia que la mencionada orden tiene en el metraje) es cine de consumo rápido, concebido para evadirnos del aslfalto ardiente de este verano y como tal, cumple de sobra sus funciones. La película es entretenida, técnicamente me atrevería a decir que brillante (siento debilidad por todo lo que apesta a british) y absoluamente fidelizante. A contar pues las horas para la penúlima aventura.

10 July, 2007

Los 12 Años de Matthew Broderick

Ayer por la noche Raquel fue a ver "Transformers" a un cine de la periferia de Madrid y esta mañana me preguntaba con curiosidad por la persona a la que se le había ocurrido la idea de realizar y financiar una película como esa. Nos imaginamos la escena, un amplio despacho en Hollywood, un orondo productor con un traje de 4000 dólares y unos diez guionistas sudorosos explicando la historia de un adolescente en pleno calentón que compra su primer coche de segunda mano con la idea de enriquecer su vida sexual y termina descubriendo que éste es un robot alienígena involucrado en un conflicto bélico interestelar que amenaza con hacer desaparecer la raza humana de la faz de la tierra. Traga saliva. La posdata para el final: la idea ni tan siquiera es original; en este caso tiramos de una colección de juguetes como fuente de inspiración. Una puesta a punto de marketing y 150 millones de dólares después el pasado 4 de julio, fiesta nacional yanqui, se estrenaba en todo el mundo civilizado "Transformers", la película, dirigida por Michael Bay. El productor, Steven Spielberg.

Tras el monumental fiasco comercial de "La Isla", Michael Bay ha modificado considerable su discurso. Le ha restado pompa, artificio y controla como puede su predisposición al travelling circular (posiblemente el movimiento de cámara mas hortera que existe dentro del lenguaje cinematográfico). Supongo que la presencia de Spielberg desde la producción ejecutiva ha controlado el nivel de los egos y ya sea por esto o por la simpleza de su propuesta narrativa "Transformers" es definitivamente la gran película del verano.
Mal acostumbrados a la tediosa trascendencia de las últimas adaptaciones literarias (El Señor de los Anillos, la saga e Harry Potter, Las Crónicas de Narnia,etc) y la exhorbitada duración de las franquicias de "Piratas del Caribe" o "Spider-Man" sin ir mas lejos, "Transformers" propone dos horas de entretenimiento puro y duro que se digiere con la facilidad con la devoras un McMenú de verano. Y que conste que esto último lo digo como algo completamente positivo.

La película esta armada sobre una doble estructura narrativa bien diferenciada en la que sobresale el capítulo que Shia LaBeouf y Megan Fox protagonizan con el desparpajo propio del cine de instituto con variante alienígena. El problema surge cuando el segundo capítulo, el que enfrente al ejército con los monstruos, desnivela el trepidante ritmo del primero. Para aclararnos, sobran decisiones políticas y arengas militares y faltan mas minutos de metraje para las enormes posibilidades que desprenden las piernas de Fox, por ejemplo. El balance final es sumamente recomendable. "Transformers" es probablemente la peor película mas entretenida del año. Sus dos horas de metraje descansan y encima te arrastra hacia un emotivo estado de nostalgia aplicada a los doce años con los que estuviste a punto de viajar al espacio a bordo de tu nave construida con latas de Pepsi-Cola. La referencia a "Exploradores" de Joe Dante, no es gratuita (hay que aguzar la vista para reconocer el guiño).

Finalmente, una nota de reconcimiento al incuestionable talento del elemento humano de la cinta, Shia Labeuf. Después de sobrevivir a un futuro incierto en "Memorias de Queens", de enseñar el culo en "Bobby" y de emular a un James Stewarth adolescente en la entretenidísima "Disturbia" (que se estrenará en otoño en nuestro país), LaBeouf se erige como el mas digno heredero del Matthew Broderick de "Juegos de Guerra".

09 July, 2007

Avanzadilla Veraniega

El verano ha comenzado a saldar sus primeros éxitos y también sus primeras decepciones. Que le pregunten a los productors puestos de crack que dieron luz verde a la secuela de "Como Dios", "Evan Almighty", ahora sin Jim Carrey, e invirtieron 175 millones de dólares en un torsy tupsy bíblico que por estas fechas a penas ha llegado a los 80 millones en la taquilla americana. Así mismo, a pesar de los previsibles taquillazos iniciales de las secuelas de "Piratas del Caribe", "Shrek" o "Spider-Man" éstas han visto como una semana después sus recaudaciones caían a más del 50 por ciento redondeando unos ingresos finales en torno a los 340 millones de dólares, cifras que serían mas que correctas si no tuvieramos en cuenta sus astronómicos presupuestos (por encima de los 200 millones). En un mercado como el actual, saturado de blockbusters y en el que cada semana se estrena la película del año, el espectador ha perdido la capacidad de conmoción. Las películas ya no se hacen esperar. Si querías saber que había ocurrido con Jack Sparrow, no te preocupues, diez meses después tienes otro capítulo de 3 horas de duración para explicártelo. No hay sorpresas, no hay espectación. Evidentemente, la industria ya está reaccionando. En los tiempos que corren, cuando te puedes descargar "Transformers" a los tres días de su estreno la industria quema sus cartuchos (en forma de monstruos, super héroes y colecciones literarias rancias) en la arena del caduco circo de la exhibición tradicional, tal y como lo hizo cuando llegó la televisión a los hogares del planeta. Si entonces tiraron de adaptaciones bíblicas, Hollywood explota ahora sus iconos mas populares intentando retener a las plateas cada vez mas desiertas. Luego está, claro, la calidad de los productos. Este verano no está siendo especialmente deslumbrante y la taquilla no ha sido inmune ante mas de lo mismo.


"Spider-Man 3" de Sam Raimi

La tercera entrega del hombre araña muestra una carencia fundamental y es la falta de confortabilidad que transmite el trabajo de Sam Raimi. El director se pasea con soltura por los nuevos parajes emocionales del super héroe pero no parece querer implicarse en demasía, bien porque el producto viene ya definido por sus dos primeras entregas y tiene ya un público fiel, bien porque Raimi esta algo cansado del proyecto. Personalmente, me inclino por la segunda opción. Sam Raimi es un creador lo suficientemente inquieto como para dedicarse en exclusiva durante tanto tiempo a un solo proyecto. Raimi hecha un poco en falta la libertad creativa que exhibió en sus primeros trabajos y a pesar de dejar su impronta en las escenas mas delirantes y descacharrantes de este tercer capítulo (al lado oscuro de Spidey me refiero) la película adolece de cierta arritmia narativa y evidecia en cada plano el piloto automático con el que ha sido puesta en pie.



"Shrek Tercero" de Chris Miller


El principal atractivo del capítulo fundacional de la franquicia mas rentable de Dreamworks Aniation, "Shrek" estribaba en el desparpajo con el que se aproximaba al universo del cuento de hadas, aún siéndolo. A base de sal gruesa y a costa de Disney y Hans Christian Andersen, los creadores de Shrek han generado un icono de la animación contemporánea que a cada nuevo capítulo va perdiendo chispa. De seguir de esta guisa, Shrek terminaría de caza con el nieto de George Bush. En "Shrek Tercero" las cosas consiguen topar las cotas aburrimiento apelando a un discurso cada vez mas conservador e irritante. Luego habría que hablar de la mala calidad de sus acabados técnicos, lo previsible de cada una de sus gestas y lo temerario de su discurso cívico.



"28 Semanas Después" de Juan Carlos Fresnadillo


Frente a los discursos continuistas narrativa y estéticamente hablando de la inmensa mayoría de las secuelas que se están estrenando este verano (cuando no direcamente, la reinvención de idénticos argumentos) Danny Boyle y Alex Garland, artífices de uno de los títulos capitales del nuevo cine de terror social junto a "Amanecer de los Muertos" y "Zombies Party", la estupenda "28 días después" han optado por un cambio total de los supuestos, pasando la dirección a un autor completamente distinto a Boyle, eliminando las pistas que nos llevan al primer relato y basando su eficacia en reconstrucciós de los paisajes que conocimos en esa primera entrega. Fresnadillo sorprende con un talante visual inaudito en el gremio de directores nacionales, que consigue momentos de una gran fuerza narrativa, apoyado en una cámara en mano nerviosa y un grano abultado, un excelente trabajo con los actores y sobre todo un habilísimo manejo de los resortes de lo que podríamo entender como "el susto" o lo que es lo mismo, el climax.