31 March, 2005

Nada Puede Perturbar este Día Libre

En los informativos de madrugada de televisión afirman que continúan rescatando personas entre los escombros del último terremoto que ha asolado la costa asiática. Los muertos oficiales asciendo a quinientos. Se esperan mil quinientos más a los que habría que sumar los miles y miles que murieron el 26 de diciembre del pasado año. Cuando hace años comenzaban a emitir la serie "E.R. (Urgencias)", enseguida decidí que quería ser médico. Antes de querer ser médico de urgencias quise ser periodista por culpa de "Murphy Brown" y durante una temporada, tuve la certeza de que si reunía las suficientes latas de Pepsy, podría volar al espacio en una nave construida por mí mismo como hacían los protagonistas de "Exploradores", de Joe Dante. Hace unos días, zapeé por casualidad un nuevo capítulo de "Urgencias" y he vuelto a querer ser médico, al menos para viajar hasta Sumatra y echar una mano. De momento, lavamos nuestra conciencia enviando SMS y disfrutamos como podemos de nuestros días libres. Hoy es miercoles; han instalado el nuevo aire acondicionado, me he cortado el pelo, he realquilado "Roma" (porque necesitaba un poco de utopía, que nunca viene mal), he (mos) empatado con Serbia-Montenegro, pero todavía dependemos de nosotros mismos. Nada puede perturbar este día libre.

30 March, 2005

Lo que le falta A Ben Stiller Para Ser Groucho Marx

Cuando le pregunté a B. el otro día cual era la última película que había visto me dijo que "Sopa de Ganso" con los Hermanos Marx. Me sentí fatal, claro. La última película que yo había visto entonces era "Los Padres de él" de Jay Roach y si las comparaciones siempre son odiosas, en este caso son seriamente sangrantes. Muchas veces me sorprendo esperando una película de lo mas estúpida mientras en la estantería de casa todavía tengo al menos siete películas de John Ford que no he visto. Diego me hacía confesar estas vacaciones, después de un par de cervezas de más, cuáles eran mis pecados como cinéfilo, sacando a la luz mis faltas de ortografía en Free Cinema, mis suspensos en cine nórdico, Antonioni como asignatura pendiente. Para septiembre, quizá. B. me comentaba entusiasmada las excentricidades de Harpo y compañía en Freedonia como si Leo McCarey hubiera estrenado la película este último fin de semana. No tengo ni idea de lo que hubiera ocurrido en el caso de que Groucho Marx hubiera sido contemporáneo a Ben Stiller pero revisando ambos títulos, "Sopa de Ganso" y "Los Padres de él", nos damos de bruces con la mediocre realidad de la comedia actual. No son solo los chistes sobre circuncisiones y estupideces por el estilo, es el indigesto conservadurismo de la comedia actual (y del resto de los géneros, la verdad) lo que choca de un modo mas frontal con la comedia clásica (si es que el apelativo "clásico" encaja con el cine de los Hermanos Marx). Salvo Charlie Kauffman y algún que otro extraterrestre la comedia moderna sofoca sus chistes mas políticamente incorrectos con un desenlace conciliador tan conservador como irritante. Desde las creaciones de Trey Parker y Matt Stone (padres de los locos habitantes de "South Park" y artífices de "Tean América") a los productos confeccionados a la medida de estrellas como Sandra Bullock o Resse Witherspoon al final, resultan estar todos cortados por el mismo patrón, el del conformismo o lo que es lo mismo, el del dinero. Le falta espontaneidad, brutalidad, le falta, sobre todo, libertad (justo de la que disfrutaban Groucho y sus locos hermanos).

28 March, 2005

Tareas pendientes / Películas Distintas

A Pablo y a Cari se le han hecho cortas las vacaciones. Al final siempre ocurre lo mismo y claro está, terminas encontrando el regalo perfecto un domingo por la tarde, cuando todo está cerrado. Cari ha encontrado una camiseta con la Pantera Rosa bordada con lentejuelas, en una pose que imita a la Audrey Hepburm de "Desayuno con Diamantes". Mañana vuelve a Oviedo. También mañana Diego descubrirá si su escapada a Milán le ha costado que le despidan de su empresa y Carlota seguramente contara maravillas del concierto de Willie Nelson en Edimburgo a Juanjo. Las vacaciones otra vez. Ya lo comentaba un post mas abajo. Yo de eso no se nada. En el cine no han cambiado mucho las cosas. La taquilla se ha dejado notar a la hora de llenar la sala de "Descubriendo Nunca Jamás" pero el reestreno de "La Pasión de Cristo" no ha llamado mucho la atención, ni con una hora menos de metraje. A mí, como operador, lo mismo me dá que entre una persona o cuatrocientas. Yo pongo la película igual. Mi trabajo el mismo, pero no se porqué, siento que la película es distinta de algún modo, cuando la sala está llena. Hablo de sensaciones, claro. Pasados los días de vacaciones todo volverá a tomar su tiempo. Tengo que llamar de una vez para que arreglen la puerta de entrada. Revisar la fibra óptica que hoy se ha recalentado. Conseguir que un técnico termine de una vez el sistema de ventilación de la cabina; ya comienza a hacer demasiada calor y el polyster y yo lo notamos. Conseguir un fontanero para arreglar las dos cisternas fuera de servicio y finalmente, comprobar la fecha de la nueva revisión de los exterminadores de cucarachas. Vuelta a la rutina, como decía.

27 March, 2005

En mi caso, miercoles

Antonio lo dijo cuando me propuso trabajar como operador: "éste trabajo es al revés". Lo que mi jefe quería decir es que cuando en los demás trabajos se disfrutan de vacaciones, en el mío, se trabaja el doble. Cuando acaba el horario comercial, comienza el nuestro. La gente joven dura poco por eso mismo, comentaba Antonio. Yo estaba seguro de lo que hacía. Justamente necesitaba un trabajo así; primero, que mantuviera ocupado. Festivos y todas las fiestas de guardar. Sin embargo... luego, te llama Pablo y te dice que se va a pasar por Granada con Cari, que me ponga malo y vaya con ellos pero no puedo. Diego se acerca desde Madrid con Miguel y a duras penas consigo tomarme unas cervezas con ellas. El padre de El Maki, operador durante mas de 25 años, de pueblo en pueblo, me lo comentó a los pocos días de conocernos, poco antes de que lo echaran: "al final terminas alejándote de todo; de tus amigos, de la familia incluso". Es normal: tus días de vacaciones nunca van a coincidir con las vacaciones de tus mejores amigos y tus días libres serán un lunes cualquiera (en mi caso en un miercoles). Supongo que Manolo, que así era como se llamaba, exageraba. Se lo puede permitir después de tantos años viviendo entre películas y cuidándolas como solo él sabe hacerlo. Y luego, justo cuando mas vueltas le estás dando a la cabeza, llega Juanjo con un paquete de cervezas y te subes a la azotea mientras las máquinas siguen con su película, y ves las fotografías de Carlota y su jersey verde y todo vuelve a tomar forma. Todo, de repente, vuelve a encajar. Gafes del oficio, supongo.

22 March, 2005

Kim Basinger Ya Tiene 50

Ya lo cantaban Estopa en una de las canciones de segundo disco. Kim Basinger ya tiene cincuenta y ¿qué pasa?. Pues que nosotros, que yo, tengo también algunos mas que cuando me armé de valor y me atreví a subir al Cine Alhambra a ver un pase de "9 Semanas y Media". Pasa que mientras van desapareciendo las grandes estrellas del Hollywood clásico, las estrellas que ocuparon los pósters de las paredes de mi habitación o las carpetas del colegio se van ensanchando, operando, eclipsándose. Lo peor de que Kim Basinger cumpla cincuenta, supongo, es que uno irá a cumplir treinta. Hoy he leído por ahí que Bruce Willis también ha está en los cincuenta. A Willis como a la Basinger se puede decir que los he visto crearse. Al primero le ví en la serie de televisión "Luz de Luna", su salto al cine con "Cita a Ciegas" (precisamente con Basinger), tocar la cima (con "Jungla de Cristal") y decaer. Muchas veces he escuchado a mi madre decir que cuando ella gateaba ya estaba Sara Montiel cantando cuplés, por ejemplo. Todo esto va de que además de que todos nos vamos haciendo mayores al lado de mitos, canciones y un determinado número de Papas, también el cine va reciclando sus productos, adaptándolos a las circunstancias y recreando una y otra vez parecidos arquetipos. Con la infinita distancia que separa a Marlon Brando de Brad Pitt, y lo que todos perdemos con eso.

18 March, 2005

Al Modo Oskar Schindler

Me retracto de lo que escribí ayer. Comentaba un post mas abajo que nuestra cultura está tan condicionada por el lenguaje visual que pocas veces nos dejamos impresionar por las imágenes que desde el otro lado del televisor, nos brindan los distintos noticiarios. Ponía como ejemplo el incendio del edificio Windsor hace unas semanas, pero igualmente cuando las cámaras se acercan al tercer mundo, a las zonas arrasadas por el maramoto del Índico, por muy frívolo que parezca. Pero hay otras que no. Hoy, mientras esperaba para desmontar cinco películas me he metido a ver "Hotel Rwanda" en la sala 3. "Hotel Rwanda" está dirigida por Terry George y protagonizada por Don Cheadle, Sophie Okonedo, Nick Nolte y Joaquin Phoenix. A grandes rasgos, la película es ciertamente indignante. La indignación comienza por uno mismo. Durante los cien días que fueron desde abril a julio de 1994, ochocientos mil tutsis fueron asesinados a manos de sus vecinos hutus. Todos recordamos lo que estábamos haciendo el 11 de septiembre de 2001 cuando dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York. Yo, particularmente, no tengo ni idea de donde estaba entre abril y julio de 2004. Como yo, supongo que a muchas personas mas les ocurrirá lo mismo. En la película de Terry George lo dicen de un modo deliberadamente dramático: "Cuando vean las imágenes por televisión dirán: ¡Que pena! y luego seguirán con su cena". Me averguenza reconocer que no fue hasta hace poco menos de un año que me enteré de la matanza. Fue gracias a la publicación de "Una Temporada de Machetes" de Jean Hatzfeld. El libro recoge los testimonios de un buen puñado de los participantes en el genocidio que desde sus celdas relatan con absoluta frialdad los hechos. Unos hechos que deja entrever "Hotel Rwanda" pero a los que no se enfrenta. A través de la figura real de Paul Rusesabagina, el guión de Terry George y Keir Pearson incide en la importancia de la labor de una sola persona capaz de salvar todo un mundo, al modo de Oskar Schindler. Rusesabagina consiguió salvar a mas de mil tutsis, incluida su esposa e hijos. A la película le cuesta salir de los muros del lujoso hotel dónde trabaja el héroe. Le cuesta salir al exterior y mirar y cuando lo hace, es de noche, en un amanecer envuelto en niebla. La pulcritud con la que relata los hechos y los convencionalismos dramáticos de los que se sirve para hacerlo terminan provocando al espectador, conocedor de que es mas que lo se pierde que lo que ve. La opción de Terry George para aproximarse a la tragedia es tan válida como cualquier otra pero a veces, utilizar una melodía empalagosa con voces de niños no es el mejor método para provocar la emoción. La emoción, el drama, viene dado por la realidad; tan reciente, tan cercana (y tan lejos al mismo tiempo). Para todos aquellos que quieran saber lo que pasó, les recomiendo de veras el libro de Hatzfeld; y lo que cuesta seguir cenando después.

17 March, 2005

Faltaba Michael Bay

Sucedió con lo de las Torres Gemelas, con el edificio Windsor, con la caída de la estatua de Sadam Hussein cuando los americanos entraron en Baghdad hace ya mil años. Lo ves por televisión y por mucho que te esfuerzas, es francamente difícil diferenciar esas imágnes de las de cualquier película de ficción. Se que es una frivolidad lo que estoy diciendo pero estamos tan acostumbrados al lenguaje visual que cualquier imagen tiene, intrínsecamente, una lectura dramática. Cada imagen de por sí, aún documental, tiene algo de puesta en escena, de mentirijilla, de película en difinitiva. Decía esto porque esta madrugada me he encontrado en el Canal 24 horas de noticias con la imagen de la retirada de la estátua ecuestre de Franco que durante mas de cuarenta años ha estado levantada ante el edificio del Ministerio de Fomento. La operación se ha realizado de madrugada, evitando la publicidad, de tapadillo. Una vez más, mi mente me la ha vuelto a jugar. Esto no está pasando. Estamos en el 2005, pero todavía quedan cientos de símbolos fascistas por los distintos rincones del país. El dispositivo de seguridad ha estado a la altura, con manifestantes de extrema derecha y de izquierdas, con cordón policial y helicópteros. Faltaba Michael Bay dirigiendo la operación. El destino ha querido que la retirada del General haya coincidido con una cena homenaje al que fuera líder del movimiento y el partido Comunista español durante la dictadura y la transición, Santiago Carrillo. Al acto han acudido republicanos, monárquicos, presidentes del Gobierno (solo hay uno, pero bueno), cantautores e incluso ex ministros del antiguo régimen. Las cosas de la vida. Puede, que después de todo, si que hayan cambiado algunas cosas, aunque sea la televisión quien nos las cuente.

El Discreto Encanto de Nicole Kidman

Este fin de semana pasado tuve que hacer las veces de portero de discoteca en dos ocasiones. La culpa la tiene Nicole Kidman y me explico enseguida. "Reencarnación" es el segundo largometraje de Jonathan Glazar. "Sexy Beast" fue el primero y antes de eso realizó infinidad de comerciales. En este último trabajo, Glazar cuenta la historia de una mujer a la que se le presenta un crío de diez años que asegura ser la reencarnación su marido muerto hace diez años. Esa es la sinopsis a grandes rasgos, de la que publicistas y medios de comunicación rosa han extraído la consecuenta lectura morbosa del asunto vendiendonosla como una mezcla de cine de terror S que para nada se ajusta con la realidad. La gente que entraba este fin de semana en la sala donde proyectábamos "Reencarnación", la mayoría grupos de niños de entre diez y trece años ávidos de cintas de terror hormonal, terminaban aburriéndose, armando jaleo, entrando y saliendo del baño, gastando las reservas de palomitas, provocando la justa reacción e ira en el sector del público que sí que había entrado en el juego de la película. Lo de portero de discoteca venía por lo de la ira, lo de las quejas y lo de tener que entrar en la sala en tono amenazante para hacer callar, cual maestro de escuela, a la chiquillería. Al margen de polémicas y encontronazos de patio de colegio, "Reencarnación" es una de las películas mas desconcertantes de la temporada. Jonathan Glazar ha contado con Jean-Claude Carriere en las tareas de guión y eso se nota. El guionista de "El Discreto Encanto de la Burguesía" o "Belle de Jour" resucita de algún modo paranormal el espíritu de Luis Buñuel en la historia de esta mujer aburguesada, recluida entre las paredes empapeladas de paisajes exóticos de un lujoso apartamento, incapaz de enviar a un niño de diez años que dice ser su difunto marido a casa de sus padres y que bien podría haber sido interpretada por Catherine Denevue en su día. Glazer ha preferido a Nicole Kidman, a la que ha cortado el pelo como Vidal Sasoon hizo con Mia Farrow en "Rosemary's Baby" y le ha construido un espacio escénico de una terrible frialdad formal donde los personajes se mueven como piezas de una exquisita colección de taxidermia. Todos son diseccionados por el objetivo de una cámara morbosa que excava en la mirada profunda de sus protagonistas hasta desnudarlos. Una película que te engaña, te provoca, enfurece y que supera la etiqueta de ejercicio de estilo gracias en primer lugar al trabajo de sus actores y en segundo, a la retorcida ejecución y resolución final de Carriere. Tiene uno la sensación, de estar ante aquella caja plateada de la que nunca nadie supo lo que contenía en "Belle de Jour". El cine, todavía se sigue mirando en ella.

Si Alfred Kinsey levantara la cabeza sería un colaborador de Crónicas Marcianas

Enrique se empeña en repetir una y otra vez que los americanos son unos hipócritas por ir de abanderados de la moderación y la castidad cuando son los mayores productores de cine pornográfico del planeta. Son datos de Enrique, el portero de los cines donde trabajo. No se que grado de fiabilidad tiene ni cuales son sus fuentes. Lo ha dicho todos estos días, como un disco rayado, a propósito del estreno de "Kinsey". Tengo que reconocer que hasta poco antes del estreno de la película, no tenía ni idea de quien era Alfred Kinsey. Tan solo una referencia en una película que pude ver recientemente y de la que no recuerdo el título. Vamos a echarle la culpa al sistema educativo, a mi falta de curiosidad o simplemente a la realidad que como siempre, se encarga de superar la mas cruda ficción. La sociedad estadounidense de los años cuarenta se escandalizó ante las conclusiones esforzadamente científicas de este personaje de peinado estrafalario que Bill Condon ilustra muy bien y con cierto sentido del humor durante la primera parte del largometraje. La cantidad de rostros anónimos que se asoman a la consulta de Kinsey y sus colaboradores configuran los puntos cardinales de un nuevo mapa de los Estados Unidos de América. En sus estudios, Alfred Kinsey denunciaría las mentiras de los distintos métodos científicos existentes hasta entonces utilizando un lenguaje muy explícito que evidentemente levantaría ampollas en los sectores mas conservadores. Lo que mas llama la atención de las conclusiones de Kinsey y que ilustra esta película es la absoluta vigencia de algunos de los tabúes que trata la historia. A pesar de que en mi ignorancia, desconocía el nombre y el trabajo de este biólogo algo desquiciado, tengo que reconocer que la mojigatería sexual, el desconocimiento, también el temor y porque no, la intolerancia, siguen presentes en nuestra sociedad. Por mucho que los programas de televisión ilustren con precisión complicadísimas acrobacias sexuales quedan muchas "vidas que salvar", como insinúa Condon al final de la película, por otro lado, estupenda. Hoy, en un programa de televisión de madrugada, uno de los colaboradores jugueteaba con el culo de una actriz y bailariana exótica mientras una escritora que flirteó con la prostitución para escribir una novela hablaba de los gases vaginales y un eminente sexólogo de Internet recordaba los tiempos del Moulin Rouge parisino en los que la gran atracción era un tipo capaz de cantar La Marsellesa con pedos. Casi nada. Y todo eso, muchos, lo llamarán libertad sexual. Si Kinsey levantara la cabeza... Si Alfred Kinsey levantara la cabeza, probablemente sería un colaborador de "Crónicas Marcianas".

14 March, 2005

Quién demonios es William Keighley?

LLevo tres domingos consecutitvos encontrándomo con Tatí por casualidad, después de volver del trabajo. No ha sido de forma precipitada. Primero fue con "Día de fiesta" y llegué algo tarde. La semana pasada reconocí las líneas perfectas y el gris mundo de "Playtime" y hoy me he apurado y al no dar el último pase de "Spanglish" he llegado a tiempo para ver "Mi Tío", colorista, intrascendente, irreverente, genial obra maestra de Jacques Tatí. Al parecer La2 ha organizado un ciclo clandestino de Tatí aprovechando los huecos de una parrilla surrealista que lo mismo te programa una tarde de toros a las doce de la noche, continúa con una peli de Tatí y termina con el capítulo de una rancia serie de ciencia ficción estadounidense. Y todo eso, gratis y en un canal presuntamente dedicado a la cultura. Hace tiempo ya que terminaron los tiempos del Cine-Club. Una gran parte de todas las películas que han nutrido mi vida fueron proyectadas en el mítico Cine-Club de la Segunda Cadena de entonces. Sin a penas conocer a Pablo, recuerdo coincidir con él, mientras apurábamos botellas de vino tinto en El Bodegón en todas las madrugadas de cine que nos brindaba aquel programa. Así, recordamos de un tirón los mejores títulos de Sam Peckimpah, Jean Renoir o R. W. Fassbinder. Mientras que Pablo prefería "La Balada de Cable Hogue" yo me quedaba con los caballos a motor de "Junior Bonner". Cuando Pablo me recordaba la colección Killiams de películas mudas yo atacaba con lo buena que era "The woman on the beach". Y así hasta las tantas. Cuando el Partido Popular llegó al poder, Cine-Club fue paulatinamente reduciéndose, hasta desaparecer casi por completo. Quedó relegado a los fines de semana y nutriéndose de títulos con Marujita Díaz y cosas mucho peores (y no es un eufemismo, es absolutamente cierto). En fin, no quiero incididir en la nostalgia que me achacaba Ihara en su último post. Reencontrándome con Tatí estas tres últimas semanas me he reencontrado también con la sintonía, el azul y los años pasados viendo películas a las tantas de la madrugada. La ausencia del programa la palió, claro está, el DVD. Esta noche, por ejemplo, me ha dado por ponerme "Las aventuras de Robin Hood", de Michael Curtiz y William Keighley. Eso sí, en el DVD, no aparece nadie para explicarme quién demonios es William Keighley. Seguro que en el segundo disco de extras me lo explican detalladamente, pero no me apetece diseccionarlo en este momento. También podría buscar su nombre en el IMDB, pero ya lo he hecho para averiguar la edad de Olivia de Havilland y me he asustado tanto que de momento, no me apetece volver. El presentador del antiguo Cine-Club seguro que ya me hubiera sacado de dudas a la velocidad del rayo.

Afghanistan en Almería

Esta semana coinciden en cartel dos estrenos que ya lo hicieron meses atrás, en el último Festival de cine de San Sebastian. "Las Tortugas Pueden Volar" se llevó la Concha de Oro a la Mejor Película y "Hermanos", de Susanne Bier consiguió los premios de interpretación para Connie Nielsen y Ulrich Thomsen. La primera tuve oportunidad de verla en la última edición del Festival de Gijón y es una de esas pequeñas maravillas que hay que rebuscar como sea en una cartelera tan efímera como la actual. El jueves pasado montaba en mi cabina, las siete latas del film danés y hoy descubría, después de verla en la segunda sesión, que una buena parte de la película estaba rodada en España. Mas concretamente, en Almería, y es que en esto del cine, todo es mentira. Para la ocasión, Bier y su equipo convirtieron el desierto de Tabernas en una suerte de Afghanistan estereotipado al que es destinado Mikel, uno de los hermanos del título, dado por muerto y resucitado para males de su preciosa esposa y para él mismo. Próximo al estilo Dogma pero sin acreditación, "Hermanos" es un melodrama algo convencional, vertebrado sobre tres personajes demasiado planos como para captar nuestro interés. No le beneficia el doblaje a unos diálogos en punto muerto que a modo de brochazos persiguen el desconcierto. Subyace en el fondo una idea inquietante que ni mucho menos es la que pretende explotar la directora (mas preocupada por dimes y diretes entre hermanos a propósitos de la falsa viuda) y es la idea de la recuperar de la muerte a alguien a quien dabas por perdido. ¿Qué es lo que queda de la vida que tuviste?. ¿Cómo encajas en el nuevo día a día de esa familia que te ha llorado, te ha enterrado y finalmente, ha superado tu ausencia?. Pienso en películas que hayan tratado este tema y sólo me acuerdo del final de "Naúfrago" de Robert Zemeckis. Ya es mala suerte.

09 March, 2005

Babilonia Revisada, Un año después

Por casualidad, perdiendo el tiempo para no enfrentarme a los bloqueos a los que me someten los gemelos imaginarios del nuevo guión me he encontrado con partes de otros guiones que comenzaron a convertirse en imagen hace hoy justamente un año. Por casualidad me he dado cuenta de que hace un año comenzamos a rodar "Babilonia". Por fín, después de muchísimos problemas, falta de liquidez, cambio de guionistas y mil versiones distintas, nos tiramos a la calle Jorge, el jefe de sonido, Nuria, la atolondrada productora, Carlitos, el mejor operador de cámara y yo. Rodabamos una serie de planos fijos de edificios en venta y semi derruidos que configurarían el inicio del cortometraje. No teníamos ni idea por aquel entonces de lo que se nos venía encima. No solo por la presión de profesores, la necesidad desesperada de horas y una vez mas el escasísimo presupuesto, no. Lo digo por el material que conseguimos. No llegaba a los 300.000 metros de celuloide que puso sobre la mesa de montaje de "Apocalipsey Now" el siempre megalómano Francis Coppola, pero casi. Los esfuerzos de Carlos por montar todo lo que conseguimos grabar todavía continúan y estoy seguro de algún día daremos con su duración exacta. Mientras tanto y un año después, al margen de los logros y batacazos conseguidos, de polémicas, calificaciones y demás, fuera ya de la escuela de la que nació, me gusta recordar aquellas semanas frenéticas, rodando a temperaturas ínfimas, robando luz, olvidándonos de todo lo que habíamos aprendido en los tres años anteriores de estudio. De todo aquello no sólo ha quedado el cortometraje que finalmente presentamos, ha quedado mucho más. Está en cada uno de los minutos filmados, está por supuesto, en la mirada de Ángela, nuestra gran protagonista, en los silencios de Nico, el objetivo de Sheila, la continuidad de Pablo Q. En fin. Un poco de nostalgia no viene mal de vez en cuando, aunque mas que nostalgia es regocijo por lo que hicimos, al margen, insisto una vez más, de los logros conseguidos o por conseguir.

08 March, 2005

Última Sesión

La quinta ola de frío no se ha dejado notar este fin de semana. Aunque cuando salí de los cines, parecía que quisiera romper a llover, no lo ha hecho. Quizá la ciudad, convencida de ello ha aprovechado el día para pasear por la playa o simplemente entrar en un museo y ha pasado de ir al cine. Veinte personas han entrado en todo el día y por primera vez desde que comencé a trabajar como operador, no se ha dado la última sesión. A las doce ya estaba en casa. Enrique parecía felíz con su enorme pizza. Girma, la taquillera uruguaya también. Yo confundía la exaltación con la tristeza. Pasearme por las salas desiertas, en silencio, me ha provocado cierta congoja. He aprovechado al menos para revisar los altavoces de la sala 1 con Antonio y he conseguido que me prometa una caja de herramientas nueva. Algo es algo. Antes, a media tarde, me metí a ver "El Vuelo del Fénix". Me he vuelto a traicionar a mí mismo, a sabiendas de que la película era un remake de uno de los films menores de Robert Aldrich, de mismo título y protagonizado entonces por James Stewarth. La película es esencialmente la misma: un avión se estrella en el desierto y sus supervivientes deciden construir un nuevo avión a partir de los restos del accidentado. Hasta aquí bien. La pirotécnia hollywoodiense pone a su servicio las dosis de acción y testosterona necesarias. El momento del accidente está bien modelado. El problema viene cuando los fuegos artificiales han finalizado y te encuentras solo en el desierto con un puñado de personajes a penas dibujados movidos por estereotipos y frases hechas. Giovanni Ribisi pierde maldad y la película en general es hueca, insulsa y a ratos, muy aburrida, algo inadmisible para una industria como la estadounidense, dedicada en cuerpo y alma al entretenimiento puro y duro. Sin embargo, hace tiempo ya que la industria hollywoodiense parece atrapada en un círculo sin fin sobre el que orbitan una y otra vez, incapaces de remontar el vuelo. Paradojas, una vez más.

La gemela perfecta de Lina Morgan

Los ratones están haciéndose con la casa. Atestada de cajas de cartón llenas de juegos de café inútiles y viejos vhs, la casa comienza a parecerse a un destartalado solar por el que hubiera pasado un vendaval, una plaga. No me extraña que los ratones hayan decidido hacerse con el salón primero y más tarde, no dudo de que lo harán con el resto de la casa. Pablo Q. me ha instruido en el arte de los venenos, pero ¿qué pasa con los cadáveres?. ¿Ocurrirá lo mismo que con las cucarachas que se desvanecen en los anuncios de verano?.Hay grandes películas protagonizadas por ilustres ratas. La Rata instructora de las Tortugas Ninja, el incomparable Rizzo de Los Teleñecos, Willard y sus locos seguidores, el repelente Stuart Little o los niños ratunos de La Maldición de las Brujas. Hasta Mickey Mouse es una rata. En fin, que bobada de post. Yo de lo que quería hablar era de los gemelos. Otra vez Pablo Q. ha dado con la que puede ser la tecla definitiva que redondee el guión del corto que tenemos entre manos. También hay ilustres precedentes cinematográficos. Sin ninguna duda, los mejores gemelos son aquellos que eran interpretados por el mismo actor. No me refiero a los gemelos inmortalizados por Paco Martínez Soria o Lina Morgan. No. Pensaba más en el Jeremy Irons de "Inseparables", por ejemplo. Creo que es mucho mas terrorífico (si lo que queremos es causar horror), produce mas extrañamiento y provoca mas inquietud el gemelo perfecto, ese otro yo que de repente sale del otro lado del espejo, se pasea por tu habitación, se pone tu ropa y se tira a tu mujer. Habrá que trabajar en esa dirección. En cualquier caso, seguiré dando pistas por aquí. Mientras tanto seguiremos dando paliza al guión.

06 March, 2005

Los "Carrefour" del cine

En una redifusión del canal 24 Horas de noticias repesco el reportaje que el veterano Informe Semanal ha realizado a propósito del indiscutible triunfo de Alejandro Amenábar en tierras americanas o no. Con el Oscar en la mano, Amenábar mira a través de un ventanal el paisaje urbano de Madrid dando pie a un breve repaso por su aún mas breve filmografía y los comentarios siempre fieles de sus productores Fernando Bovaira y Jose Luis Cuerda. En un momento de la entreviste le preguntan por el lo que viene después. Amenábar, tranquilo sin cambiar de rictus asegura que no le preocupa en absoluto, consciente de que él futuro lo construye él. Supongo que a fin de cuentas, es lo que hacemos todos. Unos con mas suerte que otros (si es que la suerte tiene algo que ver), con más esfuerzo, con mas ganas, con mas pereza. Hablando ayer con Carlos me comentaba que había conseguido unas prácticas en una productora para montar unos trailers de animación, mientras Fran hacía las veces de okupa y tiraba c.v. por Barcelona. Stewie por su parte me escribía hoy por messenger que Joseba había entrado en Telson, mientras que él se acomodaba a los plazos de la agencia de publicidad que lo retiene en Lugo a la espera de que "Apetito Desesperado" triunfe en Anima Mundi Brasil (y de paso nos saque de la miseria). Yo paso películas en unos multicines de reestreno. Stewie, muy acertado, lo ha definido como "el carrefour del cine". A la espera de nuestras grandes oportunidades, de todos los premios del mundo, nos acercamos como podemos, aunque sea vendiendo palomitas como hace Sheila en el cine Capitol de Madrid.

04 March, 2005

Improvisación (A propósito de Ray)

Julio Cortázar comenzó a darme las primeras nociones. Woody Allen también se ha esforzado, pero es complicado. En una jazz-sessión uno de los elementos imprescindibles es la improvisación. Alguien comienza tocando unas notas que poco a poco se van transformando en una melodía que rápidamente comienza a contagiar al resto de la banda, incitando a los coros y rebelándose como una obra viva durante un tiempo indefinido. Cuando esa obra se enlata en un disco, se somete a los arreglos de los productores y pase por el departamento de marketing, poco queda de aquel momento de revelación. Algo de esto, de lo bueno y de lo malo es lo que me he encontrado hoy viendo "Ray", biopic del mítico y difunto Ray Charles a manos del siempre almibarado Taylor Hackford. Ray Charles no se dedicó al jazz, eso sí, pero he querido utilizar el concepto de jam sessión para ejemplificar las dos partes bien diferenciales sobre las que sostenta la película. Por un lado están los números musicales, realmente sobresalientes, subrayados por la excelente fotografía de Pawel Edelman y potenciados por un montaje de una gran ritmicidad. Por otro, está la anécdota dramática que los hilvana y que recorre los infiernos del mundo de la drogadicción desde una perspectiva moralista y esencialmente didáctica. La primera parte tiene la fuerza del mejor sonido de Charles. Es deshinbida, desbordante y contagiosa. La segunda fluctúa entre el melodrama de sobremesa y el titular de sociedad. Es torpe, amanerada e infantil. Por eso, cuando hablamos de emociones y supongo que Antonio cuando a la salida del cine me comentó que "Ray" era una película con un sentimiento muy fuerte se refería a lo mismo que yo, las emociones, continúo, no son aquellas que pudiera provocar su elemental acercamiento al mundo de la droga o el proceso de reinserción social que lleva a la estrella a su particular final felíz, no. Las auténticas emociones son las que provoca asistir al nacimiento de una canción, como ese "What I'd say" que nace de los 20 minutos restantes de un concierto. Primero unas notas desordenadas al piano que poco a poco comienzan a dar forma a una melodía que se va acompañando rápidamente de un saxo, de los platillos, a la que llegan los coros y finalmente la locura. Es el mejor momento de la película.De esos que te emocionan hasta dentro, mientras no dejas de mover los pies en tu butaca.

03 March, 2005

Joseph Losey en el fondo de una caja de Doritos

La casa comienza a ser tomada por cajas de cartón llenas de las cosas más extrañas. Hay una caja Texpol con juegos de café que nunca he utilizado. En una de Nicotra he metido las copas de champagne y los vídeos y DVDs los estoy guardando en distintas cajas de Matutano. No sé cuantas voy a necesitar pero intuyo que bastantes mas de las que dispongo en este momento. Espero que Carmen me ayude. Sï. Estoy de mudanza. Es la cuarta mudanza en veinte años; la tercera en los últimos seis o siete años. Hoy he pasado mi día libre empaquetando libros, cds, peluches cargados de polvo, copas de cognac inútiles y los cientos de antiguos VHS que tengo desperdigagados por cada mueble de la casa, por cada esquina, en cualquier altillo. Damian Rice y Jorge Drexler como banda sonora a un día en el que he intentado esquivar la inevitable nostalgia que desencadena toda mudanza, aunque siempre nos empeñemos en creer que es para mejor. No siempre es así. Esta nueva mudanza pretende ser la definitiva. Es una mudanza precipitada y también una huída en toda regla. A pesar de que siempre intentas jugar con el tiempo para embalar todo, al final terminas siempre pillándote los dedos. En poco menos de quince días tengo que desalojarlo todo, de modo que esa mudanza perfecta que has ideado mientras concilias el sueño se vá al traste. Es entonces cuando comienzas a meterlo todo a la fuerza. Los vídeos de Fassbinder con los de Peter Medak. La sección de cine europeo con los VHS de importanción de Sam Raimi. Durante unos segundos dudas de meter en la misma caja de cartón a William Dieterle con Wes Craven pero al final terminas confundiéndolo todo y dejas a Joseph Losey en el fondo. La casa comienza a ser tomada por decenas de cajas de Cheetos y Doritos llenas de películas de todos los géneros, países y décadas. No sé porqué, de repente, esta noche me apetece ver "The Go-Between", de Losey. Si es que lo sabía.

02 March, 2005

Tiene una fotografía preciosa

Trabajar en unos multicines te brinda la oportunidad de intercambiar comentarios y opiniones con mil y un tipos diferentes. La corrección me obliga a seguir el dictado del cliente de modo que cuando a la salida le pregunto a tal o cual por lo que le pareció "El Aviador" por ejemplo, corroboro la opinión: "Es una película estupenda" a lo que respondo "Scorsese es un gran maestro" o "Es demasiado lenta, incluso me he dormido" lo que me provoca una tímida risa y un "Scorsese ya no es lo que era". Raramente, de vez en cuando encuentras a alguien que sabe lo que ha ido a ver. Este fin de semana sin ir mas lejos, me encontré con una chica que me preguntaba por el pasillo si podía cambiarse de sala. Había sacado su entrada para ver "Ray" pero al entrar en la sala, no le había gustado la disposición de las butacas. Decía que si no había inconveniente en meterse a ver "La Casa de las dagas voladoras", en una sala pequeña con un aforo para ciento cincuenta personas y de perfecta forma cuadrada. Sus comentarios despertaron mi curiosidad, amen de que la chica en cuestión, era muy atractiva, parecía algo desequilibrada y estaba sola. La esperé a conciencia a la salida para preguntarle por la película. La chica esperó a que saliera toda la gente, luego, lentamente, se calzó unos larguísimas botas y finalmente salió de sala todavía con la película en títulos de crédito. En cuanto me vió fué a mi encuentro. Me confesó entonces la película le había encantado y que no se había dado cuenta hasta los primeros títulos del final que era de uno de sus directores favoritos: Zhang Yimou. "Estoy de suerte -pensé, una chica que conoce a Zhang Yimou". Enseguida atropellé la conversación comentando cosas sobre sus primeros trabajos, sobre "Sorgo Rojo" y "Vivir" pero la cara de extrañeza de la chica me frenó. Ella había visto "El Camino a Casa" o "Keep Cool" pero no tenía ni idea de que hubiera hecho una película como "La Linterna Roja". Ahí acabó todo. Nos despedimos rápidamente. Fuera llovía muchísimo y rápidamente desapareció. Que la gente conozca a Zhang Yimou por "Hero" o "La Casa de las dagas voladoras" es dolorosamente injusto. Incluso cuando esa ignorancia viene de una chica tan hermosa. En fin. Todo esto viene a cuento de que hoy he visto "La casa de las dagas voladoras" y me he sentido algo decepcionado. Yimou sigue empeñado en mostrarnos un espectáculo de un preciosismo visual directamente proporcionado a su falta de argumentos. La belleza plástica de sus postales panorámicas y su brillante juego de colores contrasta con el esquematismo de su narrativa y lo estereotipado de sus protagonistas. Suele pasar. Mañana, cuando me preguntén por la película, me ceñiré al guión: "Tiene una fotografía preciosa".

01 March, 2005

De mentira

Supongo que la imagen que mejor define el aparato circense que rodea la ceremonia de entrega de los Oscars es el francés hecho trizas de la cantante Beyoncé cuando entonaba, recién empezada la gala, el tema principal de la cinta "Los Chicos del Coro", nominada a la mejor canción y a la mejor película de habla no inglesa. Todo es falso. Todo es de mentirijilla. Por eso, en las antípodas del descacharrante francés de la estadounidense, destacó el claro hilo de voz de Jorge Drexler susurrando "Rema, al otro lado del río", flamante mejor canción por "Diarios de motocicleta". Hace unos días, cuando Hollywood andaba en el countdown final, mi madre se sorprendió al ver en uno de los reportajes previos como unos tipos coloreaban una gigante estatuilla, de un intenso dorado. Su decepción fue máxima. "Pero entonces... son de mentira!", exclamó. Sí. Son de mentira.