31 January, 2005

Tres Horas Después de los Goya

Esta semana me he quedado a una X de tener diez aciertos y cobrar la quiniela. Unos setenta céntimos vienen ganando los acertantes de diez. Los empates del Depor y el Valencia me han destrozado, por no hablar de la exultante victoria del Barça en Sevilla. Lo mejor de las quinielas cinematográficas en cambio, es descubrir el número de fallos que tuviste. En mi quiniela de los Goyas de este año, un buen puñado. El número de errores vá íntimamente relaccionado con el número de sorpresas por ceremonia y el regocijo de los amigos que te echan en cara su triunfo. Porque, vamos a ser serios. Por muy esperado que fuera el Goya a Belén Rueda como Actriz Revelación, ¿quién pensaba en serio que la protagonista de "Los Serrano" fuera a subir al escenario?. Todas las quinielas la daban como segura vencedora, pero en la mía marqué a Mónica Cervera, que ni siquiera me gustó en la película de Alex de la Iglesia. En cualquier caso admito mi derrota ante Pablo y ante Stewie y ante cualquier notaria que quiera certificar mi fracaso. Sobre los 14 premios a "Mar Adentro" no hace falta decir que son a todas luces, excesivos, sobre todo para una película tan lineal y a ratos, manipuladora. El cine de Alejandro Amenábar, con tan solo 4 largometrajes, tiene el don de la caducidad y "Mar adentro" es sin duda, su película mas caduca. Como sus premios, las portadas en el El País Semanal y los Globos de Oro que en su día compró Pia Zadora.

30 January, 2005

Lo Mejor de Enero

1.2046 de Wong Kar-Wai
2.LA VIDA ES UN MILAGRO Emir Kustorica
3.SÓLO UN BESO Ken Loach
4.LOS INCREÍBLES Brad Bird
5.MARÍA LLENA ERAS DE GRACIA Joshua Marton
6.EL AVIADOR Martin Scorsese
7.SALVADOS! Brian Connelly
8.ALEJANDRO MAGNO Oliver Stone
9.LOS CHICOS DEL CORO Cristophe Bartier
10.MAR ADENTRO Alejandro Amenábar

Diecisiete horas antes de los Goya

A escasas horas de que la Academia de Cine Español entregue sus decimonovenos Goyas (o cómo demonios se llamen), me cuesta resistirme a proponer ganadores y posibles perdedores, aparte, claro, de reflexionar sobre lo que fué y no pudo ser. Ayer mismo en el insulso programa "Versión Española" de La2 de TVE, Cayetana Guillén Cuervo preguntaba a sus ilustres invitados por los olvidados en esta nueva edición. Yo no echo a muchos de menos. 45 títulos están representados (de entre los 90 o 100 que se hayan estrenado comercialmente en nuestras salas) y... nos engañemos, tampoco hemos hecho tantas películas memorables, la verdad. No sirve de mucho decir que la mejor película española es "Astronautas" de Santi Amodeo, lo mismo que tampoco vamos a descubrir nada si decimos en voz bajita que "Mar Adentro", en realidad, no es tan buena como opinan los Críticos Reunidos del Fotogramas y atestiguan los numerosísimos premios con los que ha ido haciéndose la cinta de Alejandro Amenábar. Prefiero la "Roma" que recuerda Adolfo Aristarain en la piel de Juan Diego Botto y pienso en lo necesiariamente previsibles que deben ser este tipo de premios tanto en sus reconocimientos como en sus ausencias. No creo que Amenábar gane su tercer Goya como Director teniendo ante él al Carlos Saura de "El Séptimo Día" aunque si se llevará a casa los de Mejor Película, Guión Original y Música. Javier Bardem no tiene competencia y el resto de compañeros tampoco lo tienen difícil. Hablo claro, de Mabel Rivera como mejor Actriz Secundaria, Tamar Novas como Actor Revelación y Lola Dueñas como Mejor Actríz. Más difícil, Celso Bugallo como Actor Secundaria teniendo a Juan Diego en frente y lo de Belén Rueda como Actriz Revelación, con tantas series de televisión y promociones de El Corte Inglés a sus espaldas. Mónica Cervera, injustamente, ganará. El resto de premios: Mejor Guión Adaptado: Las Voces de La Noche, Mejor Dirección Artística: "Tiovivo c. 1950", Mejor Fotografía: Mar Adentro, Mejor Montaje: El Lobo, Mejor Dirección de Producción: Mar Adentro, Mejor Vestuario: Inconscientes, Mejor Maquillaje: Mar Adentro, Mejor Sonido: Mar Adentro, Mejor Canción: "Incautos", Mejores FX: "El Lobo", Mejor Película Documental: "Hay Motivo", Mejor Película de Animación: "P3k Pinocho 3000, Mejor Película Extranjera en Habla Hispana: "Luna de Avellaneda", Mejor Pélícula Europea: "El Señor Ibrahin y las flores del Corán", Mejor Corto de Ficción: "La ruta natural", Mejor Corto de Animación: "Minotauromaquia", Mejor Corto Documental: "Ivan Z". Pues eso.

1 Fotograma Entre 24

Me dí cuenta enseguida de que todo esto del cine, en definitiva, no es tan distinto a cualquier otro trabajo. Me explico. Mi primer contacto con un rodaje cinematográfico me lo brindó Carlos Suárez, cuando hacía la fotografía de "La Luz Prodigiosa" de Miguel Hermoso y lo primero que hice fue cargar con una serie de pedasísimos focos y placas, Albayzin arriba. Me dí cuenta enseguida de que todo esto del cine, en definitiva, no era tan distinto a ser electricista, albañil o pintor... y me doy cuenta ahora, como proyeccionista, de que tampoco es tan distinto a ser carnicero o enterrador. Hace poco me enteré de que el celuloide había muerto y de que las películas ya son (al parecer desde hace tiempo), de polyster. Los incendios provocados por el viejo celuloide, las películas rotas... pasaron a la historia. Intenta romper un rollo de "Alejandro Magno" y verás. Miguel, que proyectó esta semana en el Cine Club la grandísima película de John Ford, "¡Que Verde Era Mi Valle!" me comentaba ayer mismo el lamentable estado en el que estaban los rollos (en celuloide, claro). La mayoría de ellos, hechos trizas, cosidos con celo. Me habría encantado montar la película de Ford y proyectarla. Para Miguel fue un infierno, pero es que Miguel es de esa raza de proyeccionistas del polyster. La inquebrantabilidad del polyster ha hecho, a mi entender, que el proyeccionista le pierda el miedo (y de camino el respeto) a la película, como obra (de arte o de lo que sea). Muestra de ello es el modo en el que se desmonta una película. Las cabinas de los operadores están sembradas de cientos de fotogramas huérfanos cortados por esto o aquello. Fotogramas que barres por semana y acumulas en el cubo de basura. Un fotograma de entre 24... ¿quién notaría su ausencia?. Desde que trabajo como proyeccionista trato, infaltilmente, de rescatar esos fotogramas sueltos, detectar a que película pertenecen, indagar, como un forense, en su corte imperfecto, en el celo que acumulan... no sé muy bien porqué. Un fotograma de entre 24...¿quién va a notarlo?

25 January, 2005

Diario de un proyeccionista / 2

Me preguntaba Miguel esta noche, mientras esperábamos a que terminara la última sesión en los Multicines Chaplin, en un tono algo alucinado la verdad, dónde había aprendido a ser proyeccionista. Miguel no sabe nada de mí. LLegó hace un par de días a la portería y no sabe nada. De lo que fuí, de lo que soy, de lo que me gusta, de lo que sé, de las enfermedades que padezco, las dientes que perdí (y porqué), el origen de la cicatríz en mi barbilla, la frecuencia con la que practico el sexo o, cómo me preguntó hoy: donde aprendí a ser proyeccionista. La verdad es que hoy hace 28 días que empecé a trabajar como tal y mañana será mi primer día sólo en cabina. Hasta ese futuro inminente, he de decir que no he aprendido en ninguna escuela (porque no la hay, entre otras cosas), que lo poco que por ahora sé lo aprendí de Carlos, de Maki y de Alberto (aunque también me haya metido en algún que otro lío) y que todavía me queda mucho por delante. También puedo decir lo reconfortante que es este trabajo para alguien como yo que disfruta tanto con todo esto del cine; cómo esta noche por ejemplo. Picado por Alberto hemos jugado con el rollo de la película de "El Fantasma de la Opera" y me ha tocado a mi acarrear con las consecuencias. De este modo me he quedado durante poco mas de 20 minutos, absolutamente solo en el cine. He ido apagando cada una de las luces, revisando cada una de las salas, cerrando los luminosos, concentrandome en el póster de la nueva pelicula de Audrey Tatou, superando lo mejor posible el miedo a encontrarme con algo o con alguien al doblar el pasillo. Ha sido sencillamente genial. Genial.

24 January, 2005

Yo morí en una película de Schwarzenegger

Chuck Norris estaba a punto de convencerme para comprarme un aparato de ginnasia complicadísimo en el Teletienda de Tele 5 cuando de pronto me he acordado de la charla que he tenido esta tarde con Enrique, el nuevo portero de los Multicines Chaplin y Miguel, el proyeccionista del Teatro Cervantes. Al parecer Enrique, al que le gusta mucho el cine, es uno de esos fanáticos del dato perdido. De esos que encuentran los relojes en las muñecas de los extras de "Quo Vadis?" y envían al Fotogramas los recortes de prensa con los errores más graciosos. También debe ser de esos que se aprenden de memoria el calendario de cumpleaños de las estrellas y a propósito de "Ong Bank", una peliculilla de artes marciales que se estrenó hace un mes más o menos, ha comenzado a dar un repaso ante el asombro de Miguel y el mío, a las edades de las grandes estrellas del género. Steven Segal, que cultiva una de las artes marciales más difíciles de todas las artes, ha brincado los sesenta. El siempre jovial Jackie Chan y Sylvester Stallone también están a punto de solicitar la paga por jubilación. Jean-Claude Van Damme, bordea los cincuenta. No puedo a imaginarme a Norris con casi setenta años, si luce una sonrisa espléndida en el teletienda. El caso es que los grandes héroes de acción han dejado paso, casi sin darnos cuenta, a los super héroes de ficción. Un Chuck Norris casi irreconocible te pide el número de tu tarjeta de crédito desde la pequeña pantalla, Steven Segal parece abonado a la sala de cirugía estética mientras protagoniza imposibles coproducciones europeas que sólo se estrenan en salas comerciales en nuestro país, Sylvester Stallone lucha contra los estudios por hacer "Rambo IV" y Arnold Schrwaregger firma sentencias de muerte, muy reales, como flamante gobornador de la soleada California. Todos los informativos se hicieron eco de la primera sentencia de muerte que se ejecutaba en el condado de California en al menos 30 años. Me pregunto como debió sentirse el condenado cuando supo que Arnold Swarzenegger había firmado su sentencia. Que sea Terminator el que te lleve a la silla eléctrica es una de esas paradojas con las que no dejan de sorprenderte y te hacen amar un poco más todo lo que de ficción y mentirijilla tiene todo esto del cine. Por lo menos, los muertos en las películas de Terminator eran extras, que cobraban un sueldo, se ganaban un bocadillo y lo incluían en su currículo: Yo morí en una película de Swarzenegger.

23 January, 2005

Lubitch a Cero Noventa y Cinco

Siempre he reconocido haber llegado muy tarde a la era del DVD. Me cuesta deshacerme del tacto, el sonido y el tamaño de los ya olvidadísimos VHS. Tarde mucho más de lo que cualquier mortal a principios de mes tarda en un Carrefour del extraradio, en comprarme un aparato reproductor y todavía más en comprar conscientemente, una película. La primera, creo recordar, pudo ser "Hiroshima, Mon Amour" de Alain Resnais. Hoy me he comprado, por 6,95 € "Los Goonies" de Richard Donner, con guión de Chris Columbus y Steven Spielberg. Pero en la última semana me he comprado mucho más. No sé muy bien a que "achacar" esta fiebre consumista "dvdista". A las ofertas supongo. Han llegado las rebajas y en lugar de comprarme zapatillas deportivas de colores chillones o camisetas monocolor, me compro DVDs. Una estupidez como otra cualquiera. También se lo puedo achacar a la soledad, la falta de ayuda internacional o el ruido de los proyectores que soporto durante unas cuántas horas al día en la cabina de los cines donde trabajo. No sé. Repasando la edición en DVD de "Los Goonies" me he encontrado con algunas secuencias eliminadas, un making off interesante y un espectácular vídeo-clip con el tema principal que cantaba por aquel 85, una incombustible Cindy Lauper. Sólo ese video merece los siete euros pagados. A ese precio, cualquiera puede tener una película tan notable como "Los Goonies" en casa al lado de la copia pirata de "Piratas del Caribe" o "Mar adentro" (por poner algunos ejemplos de piratería mayor). Por 1,95 me compré hace unos días "Al Servicio de las damas" de Erns Lubitch y "El Forajido" de Howard Hughes. Las dos, en un solo DVD, con sus extras y datos correspondientes. Todo por menos de 2 euros. El arte está de saldo, como las camisetas interiores a 5 euros, como el lote de 3 pares de calcetines a diez con noventa y nueve, como los huevos Kinder con la promoción de Navidad atrasada. Sin embargo, Lubitch sigue tan genial como lo recordaba en mi viejo VHS.

22 January, 2005

Quince Años Después

Hace mas o menos diez meses, descubrimos con sorpresa que el calentador de casa funcionaba a pilas. Fue todo un hallazgo. Las pilas son de esas cosas que siempre faltan en una casa: cuando en la noche de reyes abres tsu regalos favoritos siempre le faltan las pilas, cuando al mando a distancia del televisor se le agota la pila nunca encuentras la otra que venía en el paquete y que guardaste en un lugar bien seguro (y tan seguro), cuando el reloj de la cocina se para, siempre terminas buscando la pila gastada del mando y así, de este patético modo vas subsistiendo hasta que un día se rompe el calentador y no tienes por más que salir a comprar pilas nuevas (probablemente la compra mas absurda de todas las compras). Creo que a propósito de esto de las pilas existe un brillante monólogo de El Club de la Comedia, aunque no recuerdo su autor. Bueno, da lo mismo. El caso es que hoy, volviendo del trabajo en el cine, me he encontrado tirado a los pies de uno de esos contenedores modernos de basura, un objeto que me ha llamado la atención. Me he acercado y descubierto que se trataba de una bolsa llena de juguetes. Había una pequeña jirafa de trapo con manchas blancas y marrones, dos o tres arañas mecánicas de aspecto desagradable, soldados de plástico, piezas sueltas y un robot de color negro y accesorios plateados con los brazos en alto. El robot, de tamaño considerable ha captado inmediatamente mi atención. Es uno de esos robots de hojalata, mecanizados, lentos y con luces intermitentes (que probablemente fueran retirados por provocar espasmos en los niños, como en aquel delirante episodio de Los Simpson en Japón). El caso es que no he podido resistirme; lo he cogido y lo he guardo en la bolsa, sin importarme que la gente que paseaba por el parque clavara sus miradas en mí con incomprensión y por qué no decirlo, algo de miedo (mi barba de seis días algo tendrá que ver). Luego al llegar a casa, he rastreado en un cajón a sabiendas y he descubierto las pilas que mi hermano compró para el calentador y que resultaron no ser del tamaño apropiado (siempre pasa), pero que encajaban perfectamente en la espalda de mi nuevo robot de juguete. En cuento se las he puesto y le he dado al ON, ha comenzado un lento y ruidoso andar y de repente, ha abierto su pecho en dos y ha empezado a dispar en todo un alarde de luces y sonidos. Mi madre se ha llevado un susto de muerte, la verdad. Viéndolo tirado en aquel contenedor, pienso en cuánto lo echará de menos el niño que lo ha tirado hoy dentro de diez, quince, veinte o treinta años. Algo sucedido me ocurrió ayer cuando, después del trabajo me pasé por el antiguo Teatro Cervantes, reconvertido en cine de repertorio y escenario de teatro infantil, y descubrí a Miguel y a Pepillo tirando a dos enormes contenedores, los afiches de películas que durante casi treinta años se han ido proyectando en el Cervantes y que Manolo había olvidado en lo mas alto del teatro. Cientos y cientos de afiches, desde 1979, amontonados, escaleras abajo, cargados de polvo, arañas y cosas peores. Ún sin fín de títulos, recuerdos y momentos que inmediatamente serían triturados por los novísimos camiones de la basura que deslumbran a toda la ciudad. Yo, en un último intento por rescatar algo de todo ese desastre arranqué el primer afiche que pillé, pero resultó ser de una película mediocre y lo arrojé, decepcionando ante el fracaso de mi operación de rescate, en el enorme montón. Algo mas calmado revisé por encima los más recientes y me guardé uno para mí.

18 January, 2005

La X que marca el lugar del tesoro

En un pueblo de Chile, cientos de personas han resultado heridas y una anciana de 68 años ha muerto de un ataque al corazón mientras trataban de huir de un tsunami fantasma que nunca llegó. Mientras tanto la costa asiática continúa recibiendo la ayuda internacional a través de telemaratones, apadrinamientos y actividades benéficas defendidas en directo por primeras estrellas del mundo espectáculo. Muchas de ellas se dieron cita en la madrugada de ayer en torno a una opulenta mesa en la ceremonia de entrega de los siempre arbitrarios Golden Globes. Nicole Kidman se atrevió con un modelo estravagante con plumas de pavo real mientras que Rachel Welch presumia de pechos ante cualquier periodista que le prestara un poco de atención. Es increíble la cantidad de premios cinematográficos que hay (y que se entregan todos por estas fechas). Todos parecen orbitar en torno a la figura dorada del Oscar, eso sí. Los distintos gremios de artistas, críticos, canales temáticos o cadenas de entretenimiento sueltan nominaciones y eligen a dedo a sus favoritos. Todos tienen sus premios, menos los espectadores. Los espectadores atendemos a las conclusiones del "Círculo de Críticos de Nueva York" que dicen que "La Mala Educación" de Pedro Almodóvar es la mejor película de habla no inglesa del año, las del "Círculo de críticos nacional" que dicen que "Mar Adentro" de Alejandro Amenábar es la mejor película de habla no inglesa del año, las del "Círculo de críticos de Vete tú A Saber" que eligen a "El Verdugo" de Luis G. Berlanga como la mejor película de toda la historia del cine. La asociación de críticos extranjeros eligieron anoche a la película del últimamente muy aburrido Martin Scorsese, "El Aviador" como la mejor película del año. Pues muy bien. Yo la estuve viendo el sábado pasado en un pase de madrugada y desde luego no comparto para nada la muy ilustre y siempre bien fundamentada decisión de los críticos de Hollywood. Encuentro que la película resulta forzada y sin alma y prefiero sin duda la frescura de "Antes del Atardecer" de Richard Linklater o la imaginería romántica de "Olvídate de Mí" de Michel Gondry. No puedo evitar pensar que todo está atado en estas patrocinadas entregas de premios. Hace tiempo que los Oscars perdieron la credibilidad de antaño. Hace tiempo que no se mojan, optando por la defensa a ultranza de una industria en horas bajas que mira mas allá de sus fronteras para rellenar los huecos que dejan la falta de títulos de calidad al margen de la categoría de los efectos de sonido. Por todo eso y por muchas otras cosas más, hace tiempo que deje de pasar noches en blanco, hace tiempo que deje de marcar con una X mis favoritos de cada año. La X que antes me despejaban otros, la despejo yo ahora.

15 January, 2005

Diario de un proyeccionista/1

Desde hace unas semanas trabajo como proyeccionista en unos multicines de la ciudad. Todavía estoy aprendiendo y Maki, Carlos y Alberto se esfuerzan en que no me cueste mucho. En una semana, me ha dicho Antonio, me quedaré solo en cabina. Fue muy divertido constatar muy rápidamente, dos grandes verdades sobre los operadores de cine: 1) que la mayoría de ellos no tienen (ni tienen porqué) ni idea de cine y 2) son los más certeros analistas (y a ratos, lúcidos críticos) de la industria. Muchas distribuidoras deberían realizar una ronda de interrogatorios a los proyeccionistas del país antes de lanzar sus estrenos de relumbrón. "Alejandro Magno" de Oliver Stone tiene demasiada pluma y aunque durante su primer fin de semana llene las tres sesiones diarias, caerá empicado. "El Aviador" la aplaudida última película de Martin Scorsese es para viejas damas. Será superada por el film de Stone en su segunda semana. Maki y Carlos son capaces de adivinar el movimiento de la masa del día espectador y mueven las películas a su antojo por las diez salas de los multicines. Durante el tiempo que he estado a su lado, han acertado siempre. El caso de "El Fantasma de la Ópera" es especial. Al parecer al jefazo de la cadena le encanta el amanerado musical de Joel Schumacher y Andrew LLoyd Webber y obliga a mantenerla en cartel aún cuando la afluencia de público deja bastante que desear. Ayer, mientras Maki montaba las nueve bobinas de "El Aviador" comentaba de broma el seguir poniendo o no el trayler de "El Fantasma..." antes de la película. Carlos y yo nos reímos (á sabiendas de que a un mes y medio del estreno, todavía se proyectaba el trayler con "Ocean's 12" y "Alejandro Magno"). Finalmente le colocó los de "Spanglish" de James L. Brooks, "Descubriendo Nunca Jamás" de Marc Forrester (el favorito de Maki) y "Elektra". Una llamada a última hora, obligaba a meter al fantasma en leotardos. Ya comentaba, que era un caso especial. Maki me decía hace unos días que cada uno de los episodios que ha marcado su vida, está asociado a una película; el día que firmó su divorcio con el estreno de "Hulk" (película que detesta, evidentemente), el nacimiento de su hija con "Piratas del Caribe" (película que adora). En fin, todavía tengo muchas cosas por aprender. Me falta rápidez, tengo que perderle el miedo al polyster y sin duda, debo mejorar mi encuadre, pero sigo aprendiendo. Por cierto, la apuesta de los operadores para la temporada: "Descubriendo Nunca Jamás", y es que al final, todos terminamos revelándonos como unos grandes sentimentales, que de verdad nos emocionamos con todo esto del cine.

13 January, 2005

AD1954 en Catalunya

La próxima cita para poder ver "Abierto desde 1954" será en Cambrils y Reus en febrero y marzo de 2005, respectivamente. El cortometraje, que ya fue seleccionado para el Festival de Tres Cantos, Madrid, participa en el VII edición del Festival de Cortometrajes de Cambrils y el Festival de Cortometrajes Europeos de Reus. Desde aquí, las gracias para el comite organizador. En la agenda, una nueva fecha que marcar.

12 January, 2005

Recordando los nombres de los Playmobil/ Reblog

LLevo días buscando un hueco para descolgarme por aquí. Acabo de leer el último blog de Pablo A. Quiroga en www.skancia.blogspot.com y estoy emocionado. Su repaso a los cien años de historia del club de fútbol de su queridísima ciudad, Gijón, a partir de las chapas con las que jugaba en su infancia está lleno de buenos recuerdos y de presente agridulce. Yo nunca jugué a las chapas. Mi sobrino de 8 años me enseña ahora, a mis 29, a distinguir entre los distintos personajes de Shin Chan mientras lanza sus tazos, inquietante variante de las chapas de Pablo. Mi personaje favorito es Nevado, pero esa es otra historia. Supongo que el glorioso pasado del Sporting que Pablo trata de recuperar forma parte de una peculiar operación de rescate en la que los pequeños gestos, las cosas más insignificantes, cobran una peculiar importancia, como las chapas de Kas, como el album de cromos incompleto de "Dragones y Mazmorras" como los VHS originales de "Cuenta Conmigo" o "Exploradores", como los Playmobil sin brazos y medio calvos que se amontonan unos encima de otros, en una mochila olvidada en el fondo del armario; aunque a veces, cada tres o cinco meses, cuando toca limpieza general, te entretengas ordenándolos e intentando recordar cada uno de sus nombres (y siempre aciertas).

Aquel 2004

Un repaso a diez títulos imprescindibles para recordar un año de cine, el 2004 que nos dejó títulos mejores y otros infinitamente peores. Los diez títulos escogidos lo son por muchos motivos; porque pasaron de puntillas, porque no tuvieron espacio, porque se quedaron en la memoria. Por riguroso orden alfabético:

1. Astronautas, de Santi Amodeo
2.Cold Mountain, de Anthony Minghella
3.El Efecto Mariposa (The Butterfly Effect), de Eric Bress & J. Mackye Gruber
4.Los Increíbles, de Brad Bird
5.Melinda y Melinda, de Woody Allen
6.Olvídate de mí, de Michel Gondry
7.Pieces of April, de Peter Hedges
8.Una Mujer Difícil, de Tod Williams
9.Vías Cruzadas, de Tom McCarthy
10.Zombies Party, de Edgar Wright

Consultar en http://www.knofilm.tk

02 January, 2005

Remake

Mientras que la inmensa mayoría de personas sobrevivía a la resaca del nuevo año (hoy es 1 de enero de 2005), yo montaba en el autobús camino de mi trabajo. Desde hace cinco días trabajo de proyeccionista en unos multicines de la ciudad. No es un trabajo duro. Es bastante parecido a programar un vídeo. Recuerdo que hace diez años, programar uno de esos vídeos recién importados era una labor solo reservada para personas muy cualificadas. Pues bien, poner películas es bastante más fácil, pero bueno, no sé porqué he empezado por aquí. La cosa es que hoy, en el trabajo no había muchas ganas de trabajar, de modo que me bajé a una de las salas y ví "Taxi: Derrape Total" de Tim Story. No puedo contar mucho más porque la película es una estupidez. El caso es que como cada año, las noticias para rellenar telediarios el primer día del año, escasean, de modo que tiran de reportajes prefabricados: La moda del año que viene, las bodas que se acercan, el horóscopo anual y como no, los estrenos mas esperados del año. Me ha sorprendido constatar que estas listas están plagadas de secuelas, precuelas, adaptaciones de series de televisión, de cómics, adaptaciones de sagas literarias y el último gran invento: los remakes. "Taxi: Derrape Total" es un remake de una película francesa escrita y producida por Luc Besson que ha estrenado un par de secuelas en nuestro país y que los americanos prefirieron versionar a su estilo. Como si el cine hubiera perdido su carácter internacional, y en lugar de convertirse en una ventana a un mundo que desconocemos por completo (en este caso el mundo fantástico de los taxistas franceses, es un decir) necesariamente tuvieramos que domesticar. Hablan de que los alemanes quieren hacer un remake del personaje de Torrente. Vete tú a saber. Cada vez se le impone una fecha de caducidad mas próxima a cada película. Este verano, sin ir mas lejos, se estrena una versión de Batman (Tim Burton hizo la suya propia en 1989). Nos falta memoria. Esa es la conclusión a la que he llegado. A este paso no se tardará en hacer una nueva adaptación de "Cazafantasmas", sin embargo, en mi memoria permanece de forma intacta a como se han ido adaptando mis recuerdos. No necesito una puesta a punto, una nueva aproximación, un nuevo punto de vista.

01 January, 2005

2005-4

En el año 2001 los coches podían volar y se organizaban viajes interestelares a las lunas de Júpiter. Pero todo eso fue en el 2001. Estamos a punto de entrar en el 2005 y todavía no he superado la decepción por ver como las predicciones de Arthur C. Clarke no se cumplían ni de lejos. A todo esto hay que sumar la insoportable rumorología que argumenta que la conquista de la luna, también fue un fraude. Detrás de estas dos grandes mentiras está la figura enorme de Stanley Kubrick. Recuerdo ahora, a escasas horas de que acabe todo esto, de que las calles se inunden de borrachos, confeti y cascos rotos, a punto de sobrevivir al 2004, que de niño (hay que remontarse mas de una década atrás) todos los años, el 31 de diciembre, pasaban por televisión "2001: Una Odisea del Espacio" de Stanley Kubrick. LLegaba después de un par de botellas de sidra El Gaitero, las empanadillas de Josema y Millán y después de los pezones de Sabrina. La fascinación por el año 2000 me arrastró año trás año a tragarme la película de Kubrick sin tener mucha idea de lo que me estaban contando pero haciéndome idear un futuro mas o menos aproximado. La decepción, claro, ha sido brutal, por mucho que en el inminente 2005 podamos realizar vídeo-llamadas y pronto se pongan a la venta las primeras parcelas de suelo lunar. En pleno 2005, hoy mi sobrina Nuria me sorprendía diciendo que había enviado su primera carta postal. En plena era de los SMS, MSN, ETC, mi sobrina de 13 años ha escrito su primera carta, aunque para poner la dirección en el sobre haya tenido que enviar un SMS. Supongo que lo del 2001, como lo de la conquista de la luna también, pertenece al concepto de Futuro, esa gran incógnita con la jugamos y que mantiene despierta nuestra curiosidad... esa oportunidad con la que mercadean prestidigitadores y adivinos. Por cierto, según Esperanza Gracia, los Geminis vamos a tener un año redondo. Seguro que tiene razón y si no, ya llegará nuestro 2001.