30 November, 2004

Gijón 42: Día 6. Los 989 patos de Kiarastami

Hoy es el día de Kiarastami, pero nadie lo sabe. Su última e inclasificable película, "Five" se estrena hoy en España, escondida en un programa doble inaudito y relegada a una nueva sección que le cuesta funcionar. La sala, ni medio llena ni medio vacía, espera con indiferencia. Las entradas se han agotado para "Familia Rodante" la deslumbrante película de Pablo Trapero de la que ya hemos comentado alguna cosa. No hay empujones para entrar en la sala. Normal, pienso. Lo que no es tan normal es la espantada que se produce antes de que se inicie la película, después de sufrir el insoportable corto documental patrio, "De la Fuente" de un tal Ramón no se qué. No le dan ni una pizca de oportunidad a Kiarastami. Entiendo que la sala se fuera quedando vacía progresivamente, estampida en manada. Es normal. Lo que propone Kiarastami es una especie de predicción de futuro, demasiado lejana en el tiempo como para poder disfrutarla sin Dolby Surround. Kiarastami homenajea a Ozu a partir de cinco planos secuencia sobre el mar. Kiarastami no prescinde de los diálogos, como comentaba ayer a propósito del pase de las tortugas voladoras, no. Lo que hace es potenciarlos, a través de los silencios, el sonido incesante de las olas (que termina construyendo la mas poderosa sinfonía), las pisadas de 989 patos que corren en tropel por la arena de una playa exótica. No inventa nada nuevo, porque el plano ya está inventado, pero si ofrece una nueva lectura. Ofrece una nueva forma de aproximarnos a la pantalla, como ventana a un mundo fantástico. Sé que mi colega Pablo A. Quiroga no puede estar mas en desacuerdo conmigo, y aún así le agradezco que se quedara conmigo en la sala, para paliar un poco la incomprensión y luchar con sus patos imaginarios. Pero una cosa sí, Pablo: "Five" no es para nada, una estupidez (aunque ya tenga ganas de ver tu venganza).
Títulos del día (Calif. 0 a 4): The Last Movie (2), Five (4)

29 November, 2004

Gijón 42: Día 5, Segunda Parte. La culpa es de Kiarastami

El cine iraníe está aprendiendo a hablar. Justo cuando Kiarastami decide prescindir de los diálogos (y hasta de los actores), va Bahman Ghobadi y dirige "Las Tortugas También Pueden Volar", la película más lúcida, dicharachera, impecable de cuantas se han proyectado en Gijón 42. Hay muchos prejuicios. Kiarastami, Jafar Panahi y compañía se han encargado de ello, pero la película de Ghobadi, sin renunciar a sus paisajes (ya conocidos) construye un nuevo modelo de narración, aparentemente mas convencional, para deslumbrarnos con la surrealista historia de un pueblo del Kurdistan irakí, que busca desesperadamente una antena parabólica con la que poder estar atentos a las noticas sobre la guerra inminente. Da igual la guerra que sea, aunque en este caso, es la guerra de la incomprensión. La guerra que provoca niños lisiados y los pone al borde de los precipicios mas peligrosos.
Títulos del día (Calif. 0 a 4): Arvo Pärt: 24 Preludes For a Fugue (0), Familia Rodante (3), Las Tortugas También Pueden Volar (Turtles Can Fly) (3)

Gijón 42: Día 5, Primera Parte. La familia de Pablo Trapero

Gijón habla español por primera vez en la sección oficial de largometrajes. La culpa la tiene Pablo Trapero que nos sube a todos a bordo de una caravana en ruinas con la que recorremos la Argentina mas miserable, no a través de sus paisajes si no a través de la moralidad a ratos escabrosa, a ratos lúcida de sus locos habitantes. La cámara a penas se puede estar quieta por culpa de los baches de la carretera moral que recorre el fantástico guión que teje, improvisa y degolla Trapero. Es un respiro para unos ojos mal acostumbrados a la escafandra como fetiche y la provocación como ABC encontrar en un festival como éste, una película como "Familia Rodante".

28 November, 2004

Gijón 42: Día 4.Araki que estás en los cielos

Si Lars Von Trier es el dios de Cannes y Arturo Ripstein lo es de San Sebastian, Gregg Araki es el puto amo de Gijón. Con motivo del estreno de "The Doom Generation ya se le recompensó con una retrospectiva completa de su corta filmografía. Casi una década después, un fracaso de las dimensiones de "Splendor" después, Araki deslumbró en el Festival de Venecia con "Mysterios Skin" y conquistó a los seguidores de la Sección Oficial de Gijón, hartos de ver piezas de amauterismo zafio y a ratos insoportable. Porque "Mysterios Skin" nos presenta a un Gregg Araki completamente nuevo. Cuando nadie daba ya un céntimo por él, cuando parecía que todos los directores que habían abanderado el nuevo cine independiente estadounidense (léase Hal Hartley, Richard Linklater, John Singelton o Harmony Korine) se los había tragado Godzilla, va a Araki y nos pilla a todos en calzoncillos. "Mysterios Skin" parte de un material literario, del que mantiene cierta estructura narrativa, para trabajar el color, la música, los rostros. Araki se muestra en la rueda de prensa de la mañana, reservado, profesional, alejado del exceso que se le pueda atribuir a su imagen. Las preguntas de los medios son aburridas porque seguramente no habrán visto sus películas mas guarras como "The Living End" o "Nowhere". Tal vez piensen, que todas las películas de Araki comienzan con una lluvia de cereales, pero para bien o para mal, el Araki que visita hoy la ciudad, nada o casi nada tiene que ver con el que lo hizo y una década atrás. El segundo plato del día es la cinta francesa de Cristophe Honoré "Ma Mére", que provoca la primera y única pitada que he escuchado en este festival. Louis Garrel e Isabelle Huppert se hacen todo el daño que pueden en una cinta deliberadamente provocativa que precisamente por ese afán de exhibicionismo termina fracasando. A pesar de los esfuerzos y los físicos de sus protagonistas.
Títulos del día (Calif. 0 a 4): El Elemento del crimen (0), Mysterious Skin (2), Ma Mére (0)

27 November, 2004

Gijón 42: Día 3.Lo insoportable gira en Gijón

Comentaba el primer día, nada mas llegado a la ciudad, que hay que tener cuidado cuando vas a un festival como este, sobre todo a la hora de diferenciar lo que ves de lo que quieres ver. Y al final, siempre tiene que haber tiempo para la improvisación. De ese modo, mientras salen los títulos de crédito de "Wild Side" la última película de Sebastian Lifshitz, reviso el programa de mano, y de repente, se me hace cuesta arriba meterme a ver la nueva película de Lukas Moodysson, estrella absoluta de esta edición y de estreno en nuestro país. Echando un vistazo rápido al horario descubro que Mercedes Álvarez, una de las chicas que montaba el último trabajo de Jose Luis Guerín, "En Construcción", viene a presentar su primera película como directora, "El cielo gira". Sin pensármelo mas, decido cambiar a última hora y sacar la entrada (libre) para este "encuentro". Es curioso como después de haber leído, releído, estudiado y consultado cada película del festival, sus secciones mas interesantes, al final, en el último momento, te descubres completamente analfabeto, ciego sin remedio por haber podido dejar pasar una película como "El cielo gira". Porque la cinta de Mercedes Álvarez rezuma sinceridad, oficio, interés. Es divertida y los acontecimientos que relata parecen producto del guión mas perfectamente hilvanado del mundo. Después de haber visto "El cielo gira", cada gesto, cada silencio de la cinta de Lifshitz o la insoportable tortura y rebeldía de spot de "A Tout de Suite", ambas en Sección Oficial, todo se torna pretencioso, insoportablemente ridículo.
Títulos del día (Calif. 0 a 4): A Tout de Suite (0), Wild Side (0), El Cielo Gira (3)

26 November, 2004

Gijon 42: Día 2/2. Yoko Ono tiene la culpa

Olivier Assayas vuelve a dar plantón a Gijón. Repesco la innaugural "Clean" en una sala casi abarrotada, a pesar del desplante. Lo mejor de la película es Maggie Cheung y fuera de su influencia la película malvive, traspira con dificultades. Lo peor de la película es Yoko Ono. No se porqué, hacia la mitad de la proyección me sorprendo a mí mismo pensando en que esta película no es mas que una versión light de la vida de la mujer que separó a The Beatles y eso lo enrarece todo un poco más. Supongo que la fiebre, que ya está subiendo (nada mas llegar a Gijón, me acatarro claro), también tiene algo que ver. A la salida comento la película con Carlos, el tipo que confundía a Rafelson con Cassavettes, y me dice que le he gustado la película pero que cuando me ha escuchado hablar de ella (creo que en algún momento digo algo como "arrebatadoramente moderna") ya no le gusta. Supongo que tiene razón. La imagen mas poderosa del día sin embargo, no la encuentro en una pantalla de cine. A contrareloj para meternos en una sesión para ver "Querelle", aparcando el coche en un descampado en mitad de la ciudad, descubrimos a un caballo pastando. El caballo, borracho o no, ajeno al tráfico, a la luna casi llena, al stress de todo este festival, a la lluvia, al tiempo y a la hora de proyección, pasta tranquilamente en un solar sobre el que rápidamente construirán algún centro comercial.
Títulos del día (Calif. 0 a 4): Tarnation (0), Clean (3)

Gijón 42: Día 1 y 1/2. La primera película de Bob Rafelson

Ha comenzado Gijón 42. Y estoy aquí. Doce horas subiendo. Un primer vistazo; Gijón es reincidente en su programación, incongruente en sus retrospectivas, prolífero en fiestas, en meter la pata con jurados no del todo competentes. Olivier Assayas, homenajeado el pasado año, lo innaugura este con "Clean", pero prefiero saltarme la gala de apertura para ver el único pase de la esperadísima "La vida es un milagro", el último, irreverente, divertido, Kustorica. Pablo Quiroga, que se mete en el pase de prensa de Assayas se aburre y trata de alejarme de la tentación. Ya veremos. Pero es que esto es así. Decisión. Por eso, sin pensarlo mucho, y recién llegado a la ciudad, aturdido por esas decisiones, decido apostar al caballo ganador. Me meto a ver "Shadows", la primera película de Bob Rafelson (John Cassavetes) y allí, desconecto, muevo mis pies con la música improvisada de Charlie Mingus y en definitiva me preparo para 8 días cargados de películas, cortos y demás inmoralidades en los que es muy fácil perder la conciencia y diferenciar lo que quieres ver, primero y lo que estás viendo, poco después. Eso más o menos es lo que me ocurre el segundo día con "Tarnation", de Jonathan Caoutte. Un collage casero sobre una vida ordinaria que adquiere, al ser proyectada en pantalla grande, ante una audiencia complaciente y en sonido Dolby, la categoría de largometraje a competición, aunque yo no termine creyéndomelo.
Títulos del día (Calif. 0 a 4): Shadows (3), La Vida es Un Milagro (2), Tarnation (0)

21 November, 2004

Lo Mejor De Noviembre

1.MELINDA Y MELINDA Melinda And Melinda. Woody Allen
2.ROMA Adolfo Aristarain
3.PRIMAVERA,VERANO,OTOÑO,INVIERNO Y...PRIMAVERA Spring,Summer... Kim Ki-Duk
4.COLLATERAL Michael Mann
5.DIARIOS DE MOTOCICLETA Motorcycle Diaries. Walter Salles
6.EL MENSAJERO DEL MIEDO The Manchurian Candidate. Jonathan Demme
7.LA MALA EDUCACIÓN Pedro Almodóvar
8.ALIEN VS. PREDATOR Alien Vs. Predator Paul W. S. Andersson

9.ALTA TENSIÓN Alejandre Aja
10.CRIMEN FERPECTO Alex De La Iglesia


Pau Vs. Alien

Es una escena habitual en este tipo de películas; la expedición llega al sitio señalado y allí descubren, impresionados, mientras sube la música y la grúa se eleva, la gran pirámide (o el arca de la alianza, o las ruinas de la Atlántida). Ser el primero en ver algo que nunca antes ha visto el ojo humano. Hacer historia. Lo de un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad. Frases hechas que Jesús Hermida te traduce libremente, ya ves tú. Supongo que los descubridores de Pau, el eslabón perdido encontrado en la Catalunya profunda, entre los vertidos de un basurero, habrán sentido algo parecido, aunque sin música de fondo y sin grúa (o quizá sí). Después de ver la descacharrante Alien Vs. Predator, intuyo que Pau podría con todas las criaturas del espacio exterior. Los Predators se revelan como unos cazadores torpes, enamoradizos y con mala suerte. Los Aliens siguen con tan mala leche (perdón, tan mal ácido sulfúrico) como de costumbre. El enfrentamiento sería justo si tuviera unos humanos de altura, pero estos desaparecen pronto del mapa. Con Pau hubiera sido todo distinto, estoy seguro. Porque Pau es la prueba palpable de que todavía hoy, existen pirámides por descubrir (aunque no estén situadas en las profundidades de la Antártida).

Las Super Pop (I)/El Primer Gol de Etoo

Tengo por norma no tomarme en serio las pseudo-críticas que publican revistas como Cinemanía o Fotogramas, las Super Pop del cine, porque no suelen ser muy rigurosas y porque sencillamente, parecen escritas por becarios con resaca. Sobre "Alta Tensión", una peli chunga francesa gore que he visto hoy con Manu y con la que nos hemos reído bastante (casi tanto como la pareja de atrás que a juzgar por las toses y signos de admiración mostrados durante la proyección, no sobrevivieron) Cinemania se expresaba así: "Gore homófobo a la francesa". Firma la crítica de no mas de cien palabras (probablemente la peli no se merezca mas, pensarán muchos) Omar Khan, que no es el peor que escribe en esa revista. Me irrita que se sea tan predecible una crítica, que se utilicen las cien palabras mas insulsas para hablar de la película mas insulsa y hacerlo además de modo grandilocuente. "Alta Tensión" es una película de terror convencional, con sus litros de sangre de más, sus amputaciones, su paleto aferrado a su sierra mecánica y sus incongruencias habituales. Ni más ni menos. Omar Khan (me duele utilizarte a tí, cuando ilustres compañeros de pupitre como Luis Martínez o Javier Mendoza se merecían todas las cuchillas por sus delicados cuellos) no tiene en cuenta el género, el juego, el susto. Escribe como si lo hiciera sobre el existencialismo barato de David Fincher. Vete tu a saber... a estas horas de la madrugada, todavía sigo algo aturdido por el primer gol de Etoo.

19 November, 2004

La Inutilidad (o la cordillera pirenaica)

Mientras veía hace un par de días la última película de Jonathan Demme, "El Mensajero del Miedo", me sorprendí a mí mismo tarareando una canción de Leonard Cohen (el corte tres de su último y espléndido trabajo, "Dear Heather") hacia la mitad de la proyección. ¿Por qué?. ¿Qué me estaba pasando?. Lo he estado pensando desde entonces y hoy, comentándoselo a Manu por el MSN he caído: me estaba aburriendo. Cuando estás aburrido haces cosas sin caer, estupideces, palabras sin sentido. Canturreas... y yo seguía enganchado a la canción de Leonard Cohen. La pregunta que me hago ahora indaga en el origen del aburrimiento. El aburrimiento aparece en los tiempos muertos, en los discursos de los políticos, cuando no entiendes el idioma de tu oponente, cuando escuchas a Ryuichi Sakamoto o lees a Perez Reverte. Deviene de una situación que te produce somnolencia y de un resultado comprado. En el caso de "El Mensajero del Miedo" es como ver un Real Madrid-Barça sabiendo el resultado por anticipado. Carente de emoción y hecho trizas el suspense (ya sabes que Figo no va a fallar ese penalti), Jonathan Demme se esfuerza mas en el aparato circense que en la trama, de la que toca puntos insustanciales que nada ofrecen de nuevo porque en esencia el discurso sigue siendo el mismo que el orginal del que procede. Cuando Gus Van Sant reinterpreta el "Psicosis" de Alfred Hitchcock lo hace a sabiendas de que no tiene que actualizar su discurso. "Psycho" se convierte de este modo en una reinterpretación que utiliza el original (idéntico guionista, planos idénticos) para construir algo completamente nuevo, donde saber que Figo va a meter ese penalti se convierte en un aliciente, no en un reproche. "El Mensajero del Miedo" se nos ha vendido como una puesta a punto del orginal de Frankenheimer (que estaba centrado en la guerra de Corea y el lavado de cerebro, actualizado para la ocasión en la campaña del Golfo y la presencia de las multinacionales en la política) en pleno año de elecciones estadounidenses, cuando las conspiraciones que descubre y las campañas que desmonta son las mismas, calcos, del clásico de Sinatra. No es todo esto una exaltación de lo intocable del arte, de las excelencias del original. Para nada. Es una reflexión sobre la inutilidad del último cine estadounidense, empeñado en repetir fórmulas, sin aportar nuevos rasgos de identidad. Como esos viejos calcos con los que dibujábamos la cordillera pirenaica o la isla de Cerdeña.

17 November, 2004

Ferpecto, A Berlanga

No se lo que les pasa a las películas de Alex De La Iglesia que, partiendo de una premisa estupenda, se terminan convirtiendo en un aburrimiento. Desde "Acción Mutante" a "Crimen Ferpecto", su última y peor película. La cosa funciona durante los primeros, digamos que cuarenta y cinco minutos. Estamos tres personas en la sala, incluyéndome a mí, y la verdad es que me río bastante con Kira Miró y con la pose de chulo a lo Julio Iglesias de Guillermo Toledo. Supongo que la pareja de atrás, pienso entonces, estará ocupada en otras cosas porque esta peli es buena. Luego la cosa cambia. La historia se complica y esa complicación, lejos de enriquecer la trama o el personaje central, lo desdibuja, lo caricaturiza. Aparecen entonces los golpes, moratones, accidentes y persecuciones. Ya lo explicaban los Simpson en uno de sus capítulos más memorables, donde a modo de falso documental llamado "Behind The Laugh (Detrás de la carcajada, para los profanos), la familia de Springfield reconocía un antes y un después en su trayectoria: el momento en el que Homer caía precipicio abajo, abriéndose la cabeza con todo lo que se cruzaba en ese camino. Algo así le ocurre a "Crimen Ferpecto". Lo que durante la primera media hora es ironía malsana y lúcida, se va convirtiendo en tortazo, en pataleta infantil. El casting puede que no sea el mas acertado, el guión podría estar mas afilado y Alex De La Iglesia, algo más inspirado. Después del tropezón de la irregular "800 Balas", De La Iglesia a sabiendas de que no se podía permitir otro fracaso en taquilla, apuesta por una fórmula segura, aparca experimentos y fobias y dirige una película comercial, de calado social a años luz del esperpento iluminado, a años luz de la mala leche berlanguiana.

12 November, 2004

Catwoman para siempre

Estoy hecho un auténtico lío con esto de la piratería. Resuenan todavía en mi cabeza las palabras de mi primo Juan José afirmando que la piratería solo afectaba a gente como David Bisbal y otros cantantes melódicos y a blockbusters que no se merecían otra cosa. Sin embargo, buceando entre su colección de compactos descubro albunes de Madredeus, José Padilla o Estrella Morente, impecablemente pirateados. Que yo sepa, Padilla no es Bisbal (para bien o para mal). Internet te da acceso a música que en nuestra mini ciudad natal no podríamos conseguir. Internet te da la posibilidad de escuchar música y de ver películas que nunca podrías escuchar o ver porque no tienes tanto dinero. Tonterías. De los más de cincuenta discos que haya podido bajarme este mes, no he escuchado más de tres. Los tres que de verdad quería escuchar y que por uno u otro motivo, terminé comprándome o me los regalaron. El último de Bjork hasta mi primo se lo compró, y desde aquí recomiendo el último de R.E.M. también. Me estoy perdiendo, como siempre. El tema es que acabo de ver "Catwoman" en DVD. Me lo ha prestado otro primo, este bastante menos escrupuloso y que sin duda alguna, se piensa mucho menos las cosas que Juanjo. La calidad del DVD (que no de la peli, ya que ese tema daría para otro artículo aún mas extenso) es sencillamente pésima. No ya solo porque no respeta el formato. No existe el negro en la fotografía, el sonido es inaudible. No comprendo como nadie puede gastarse un euro en un producto como ése (insisto, no estoy hablando de la película). Un producto que queda alojado para siempre en un estante del mueble del salón, amontonado con los cds piratas de Bisbal, Chenoa y compañía. Es un objeto perdurable, que te acompañará de mudanza en mudanza hasta que un día ¿decidas tirarlo?. Nuestra sociedad de consumo impone unos hábitos cada vez mas desconcertantes, pero el consumo de piratería debería estar al menos regulado. Al menos cuando alquilas una película como "Catwoman" o mejor, cuando vas a verla al cine, una vez que se termina, te desprendes de ella y te olvidas. Comprándola en un DVD pirata, te quedas con ella para siempre, porque el DVD, a diferencia de otros objetos de usar y tirar como un teléfono móvil o un ordenador de sobremesa, se queda para siempre en tu casa.

11 November, 2004

... Otoño,

Proponía Pablo A. Quiroga en su blog escribir sobre la canción que estuviera escuchando en el momento de escribir. Pues bien. Hoy es miercoles, ya jueves. Adentrado en la noche mas fría, por el momento, del este otoño. Lo acaban de decir en los Informativos de madrugada de una cadena de televisión. Han aparecido las primeras nieves y aunque aquí, en el Sur, hemos disfrutado durante todo el día de unas temperaturas casi veraniegas (sin ir mas lejos he ido a comprar el periódico o el pan en camiseta de manga corta), a última hora del día se ha ido levantando un potente huracán que amenaza en estos momentos, con derribar la puerta de casa. Y aquí estoy, escuchando a Nick Cave, que tal vez no consiguiera revolucionar al mundo con sus canciones, pero que al menos, si que lo hace mas habitable, y hablando del tiempo. El tiempo que lo marca todo, que te condiciona para bien o para mal. Así lo muestra al menos la interesantísima película de Ki-Duk Kim, "Primavera, Verano, Otoño, Invierno y... Primavera". La película nos viene a contar que la naturaleza del hombre es la violencia pero que al fin y al cabo, el tiempo la va domando, formando, a base de hielo, de pasión, de memoria, de sexo, de miedos. Hay es nada.

09 November, 2004

Despegando 1954

Con motivo del inminente lanzamiento de "Abierto Desde 1954" el Distrito dedicado al mundo del cortometraje del portal Telépolis le dedica un espacio dentro de su capítulo de novedades. Una entrevista sobre el proceso creativo que tuvo el corto y que supone el inicio de una serie de cortometrajes registrados bajo el lema "Acciones de menos de un minuto", del que poco a poco iremos dando mas información. Soltando más pistas. Gracias al Distrito de Cortos y su moderador por el apoyo y la atención prestada!!!.

Léelo todo en http://www.telepolis.com/comunidades/cortos


08 November, 2004

Roma Argentina

Nos comentaba Fernando Pardo, montador de "Roma", la última película de Adolfo Aristaráin, que él no firmaba toda la película. Que era el montaje de Aristaráin. Nos comentaba esto en una de las primeras clases que nos dió hace mas o menos un año. Pardo, que en su primera clase nos había dicho a todos que el montador era esencialmente un técnico, no un artista, reinvidicaba no obstante los años de oficio. Algo debe saber sobre ritmo, planos. Y es que una cosa es escribir una película con palabras y otra muy distinta, hacerlo con imágenes. "Roma", que dura cerca de los 155 minutos, te acerca con peligrosa facilidad al relato literario, pero siempre es salvado en el último momento por Roma. La luz de Alcaine es otro elemento imprescindible a la hora de salvar las distancias. Marca los espacios, haciéndolos narrativos. Luego están los actores. Trabajando en las clases de Pardo pude acceder a parte del material filmado por Aristarain, un auténtico privilegio, y poder comprobar como trabaja el director argentino. Aristarain tiene un método infalible y que no muchos directores pueden permitirse: darle a cada actor su secuencia, su plano. Aunque no diga ni una sola palabra y solo quiera captar su mirada. Hay en "Roma" muchas miradas, muchas caricias; las que se cruzan madre e hijo a lo largo de un largo trecho de historia. Miradas que construyen la esencia de Roma, capital de la Argentina. Al menos, de la Argentina que se recuerda una y otra vez y a la que se acude, desde la orilla del río que es a fin de cuentas la memoria.

Espantatodo

Siempre quise tener una sobrina como la de Woody Allen en "Hannah y sus Hermanas". Precoz, capaz de reírse con los Hermanos Marx y analizar mis desórdenes amorosos a la salida del cine. Sin embargo he reconocer que he fracasado estrepitosamente. Mi sobrina, a la que adoro, tiene ahora 13 años y se ha convertido en un complicadísimo híbrido de hormonas que eclosionan ante la mirada perdida del primer adolescente que la haga sufrir. Con su hermano, de 8 años, todavía lo estoy intentando. Hace un par de días fuimos los dos juntos a ver "El Espantatiburones". Trato de hacerle partícipe de todo el ritual: que saque su propia entrada, se la entregue al revisor, compre sus palomitas y consiga emocionarse cuando las luces se apagan y comienza la proyección. Trato de que resulte algo misterioso y mantenga unas pizcas de magia. Con un crío de 8 años, todavía no es muy difícil. En este caso la película no ayudó mucho y aunque a la salida, cuando le pregunté que le había parecido él muy decidido dijo que estaba chula, la verdad es que no le escuché reirse durante toda la película. A mí, me pareció un soberano aburrimiento. Un producto vacío y moralista. Rápidamente comenzamos a hablar de otra cosa (de la nueva colección de juguetes de The Incredibles, la nueva apuesta de Pixar y Disney) mientras descubríamos que las escobas de juguete de Harry Potter en realidad no sirven para nada, ni tan siquiera para barrer. Cosas del cine. Por cierto, hoy, durante el almuerzo, mi sobrino me confesaba que ya sabía lo que quería ser de mayor: profesor de gimnasia y... director de cine (aunque luego enseguida rectificó y dijo que quería ser productor). Todavía hay esperanzas, Sr. Allen.

06 November, 2004

Blogger se crece con Pablo

Pablo A. Quiroga continúa construyendo su nueva web personal. A los cambios que desde ayer ya podemos disfrutar (me encantan tus refugios!) hay que sumar ahora un blog, instalado en este mismo servidor y que responde al nombre de Skancia.
Recomendación ferviente: no os perdais las reflexiones más íntimas, disparatadas, personales de este personaje de ficción. Va a merecer la pena. Seguro.

Leelo en http://skancia.blogspot.com

04 November, 2004

Todos los Santos, Todos los Muertos

El mes de noviembre es el mes de Todos Los Santos y unas fechas propicias para dejar escapar todos los fantasmas, vampiros, brujas y asesinos en serie. A propósito de nuestros terrores favoritos, se ha confeccionado una lista con 100 títulos imprescindibles del género del terror. Echa un vistazo y tiembla...

http://cuttlas.en.telepolis.com/knohorror.htm

Woody y Allen

Estamos a la mesa de un restaurante del Village. Dos autores teatrales de éxito disertan sobre la condición humana. Uno defiende una visión trágica de la vida mientras que el otro reivindica la carcajada como terapia. Un tercero expone un plan. Él contará una historia y después, cada uno determinará si se trata de un drama o de una comedia. Algo mas o menos así nos propone Woody Allen con su nueva, magnífica, película "Melinda y Melinda". Tenemos un personaje, una situación comprometida (alguien que irrumpe violentamente en una cena) y las consecuencias que se desatan. A partir de aquí, Allen despliega un inaudito virtuosismo escénico que le ayuda a saltar del drama a la comedia con impecable soltura. "Melinda y Melinda" refleja a este respecto, la esencia alleniana por excelencia y recoge el testigo de sus mejores obras como puedan serlo "Hannah y sus Hermanas", "Delitos y Faltas" o el melodrama "September". Parece como si Allen quisiera recapitular y brindar una última reflexión sobre la vida de la ficción primero, y sobre el proceso creativo después. Uniendo de este modo, ficción, creación y realidad. Es tan reconfortante volver a encontrarse con un buen Woody Allen como babear ante un plato de deliciosas costillas a la miel del Kudan (guardando las distancias, claro). Allen parece haber superado al fin la crisis creativa que le había llevado a una serie de productos menores como "Granujas de Medio Pelo" o "Todo lo demás" en los que parecía auto-caricaturizarse como terapia a una situación personal harto complicada, y nos reencontramos con el autor que nos deslumbró con "Desmontando a Harry", "Días de Radio" o "La rosa púrpura del Cairo".